jueves, 26 de noviembre de 2015

LOS GARCÍA -26 DE NOVIEMBRE - FINAL



Mi hermana desapareció. Llevaba varias noches de paseos hasta la madrugada, pero esta vez no volvió. Le dije a mi madre que llamara a sus amigas de la escuela, pero a ella sólo le importa el hacha de papá. Se pasa todo el día sacando brillo al metal, mirándose a sí misma en el reflejo de su hoja. Creo que su mente está tan mal como la mía.

Yo tuve que ponerme guantes para olvidarme del payaso, aunque permanece la sensación pegajosa de sangre entre mis dedos. No he bajado al sótano. No quiero confirmar que su cabeza sigue ahí. Mi padre parece que también desapareció. Desde que se fue no volvió a llamar. 

Sólo me queda Lucía, mi mejor amiga de la escuela. Aunque se puso muy extraña desde la muerte de su hermano. Incluso me contó de una vaca que le enseñó a construir una pequeña máquina. Al comienzo no quería ayudarla a armarla, pero  me fue convenciendo un poco cada día. Así que fuimos reuniendo las piezas y decidimos guardarla bajo mi cama. Ahora Lucía está enferma en casa y sólo quedo yo para activarla. Cuando lo haga, la máquina producirá una onda expansiva que me borrará a mí, luego a mí madre, los vecinos, el resto de departamentos, a Lucía y su madre, la escuela, mis compañeros y profesores, el ministerio, los bomberos, los policías, los perros, los gatos, los árboles del parque, los niños sin casa, la heladería, todos los chocolates, el resto de ciudades, el agua, la tierra, mi padre…  

Sólo tengo que acercar mi mano, apretar el diminuto botón rojo y desear en el último segundo que el mundo vuelva a nacer, con otras ciudades, con otros departamentos y en uno de ellos mi familia, a como fuimos, a como pudimos ser.

Mi madre algún día lo entenderá…

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2015

#Wordvember DÍA 26

miércoles, 25 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -25 DE NOVIEMBRE




Sentada en esta banca pienso en mi vida. Ya no queda nada de esa emoción inicial de flotar sobre los techos. Moverme por encima de los parques y esperar sentada en las copas de los árboles. Acechando a vagabundos y niños perdidos con sus tarritos de pegamento. El gusto de la cacería. La recompensa final.

En casa la carne cruda escasea. Mi madre ya no sale a hacer compras como antes, se la pasa todo el día sacándole brillo al hacha de papá. Mi hermano parece que tiene algo roto por dentro, lavándose siempre las manos hasta sacarse sangre de la piel, mirando las paredes como si quisiera hablar con nuestra abuela.   Ese sitio ya no es mi hogar.

En otras ciudades los vampiros adolescentes se mueven en manadas, bañando de sangre el asfalto nocturno de las ciudades. Yo amo mi soledad, pero a veces quisiera un acompañante, otro monstruo que mire la luna como yo la miro. Alguien con quien compartir la cacería. 

Por eso me acerqué a ese muchacho. Ese que tenía una mirada oscura, un brillo de demonio. Lo seguí por horas y me hice notar. Él me esperó en un callejón. Noté que tenía un bulto bajo su chaqueta. Me dije a mí misma que era una pistola, una navaja quizás. Me acerqué confiada de mis colmillos y cuerpo inexpugnable. Él me dejó acercarme y ofreció su cuello. Yo, consumida por la fantasía de un amante inmortal, me dejé llevar.

Tardé un tiempo en sentir la estaca rascando mi corazón. En un parpadeo desmembré al muchacho, pero el daño estaba hecho. En el fondo sabía lo que iba a pasar, siempre lo supe. Ahora la banca se alarga debajo de mí, como un mausoleo de granito. Allá arriba la luna se torna roja y yo siento frío, por última vez.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2015

#Wordvember DÍA 25

martes, 24 de noviembre de 2015

LOS GARCÍA -24 DE NOVIEMBRE



El grifo del baño está goteando. Escucho la gota caer cada cierto tiempo, pesada, haciendo un eco que recorre el departamento, como una pequeña explosión. Me gusta que el espacio se llene de su sonido. Me hace compañía. Prefiero concentrarme en ese goteo, en vez de los ruidos de los coches que van y vienen por la calle, como si la noche les diera permiso para ir más rápido.

Tengo hambre, pero no sé si vale la pena caminar hasta la refrigeradora, son cinco metros que mis huesos van a resentir. Toca decidir entre mi estómago y mis rodillas. Creo que van a ganar mis rodillas. A mí edad hay que saber cuáles son las batallas que vale la pena perder. De todos modos ya pronto amanecerá y me cocinaré un par de huevos revueltos con tomate. Es sólo otra jornada de insomnio para un viejo jubilado.

Mi nieto viene mañana. Otra vez intentará convencerme de mudarme a su casa en la ciudad vecina. Pero yo no quiero estorbar, su esposa es demasiado amistosa. Ellos no saben lo que es vivir con un viejo artrítico que empieza a olvidar ir al baño. Sé que insistirá con eso de que van a destruir la capital, y toda esa información confidencial que le pasaron en el ministerio. Algo sobre prevenir el apocalipsis y otras locuras que se inventa este gobierno.

No me importa si es verdad. Ya son demasiados años en estos departamentos, ¿qué harían estas paredes sin mis ronquidos ahogados? Además, yo sé que la señora García visita los departamentos cuando cree que nadie la mira. En las madrugadas entra con un hacha de metal y al día siguiente otro vecino desapareció. Es una buena forma de irse, sin molestar con velorios y funerales  caros y aburridos. Pienso en eso mientras escucho la gota caer. Puedo escuchar su recorrido en el aire, lento y preciso como una bomba de cristal y detrás, apenas perceptible, el sonido de la puerta abriéndose.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2015

#Wordvember DÍA 24

domingo, 22 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -22 DE NOVIEMBRE




Ayer renuncié a mi trabajo de laboratorista en el ministerio. No soportaba las miradas de odio de mis colegas y el dolor en el pecho me dificulta respirar. Maldita la hora en que hice el trato con esa estúpida vaca clonada. Tendría que habérsela entregado a la sección de interrogatorio alienígena en vez de traerla a mí casa.

Al comienzo me pareció una buena idea ayudarles a destruir la tierra y todo eso. Se me ocurrió que podría iniciar una pequeña comunidad terrícola en el planeta al que habían prometido llevarme. Tener mi propio harem y procrear una centena de niños. Traté de convencer a varias colegas. Pero ellas en vez de apreciar la oportunidad histórica que les ofrecía, me acusaron de cerdo machista y pusieron una denuncia por acoso laboral en recursos humanos. Me llamaron la atención y me hicieron pruebas psiquiátricas.

Ahora me vigilan. Hay cámaras en el inodoro, en el comedor y en mi cuarto. Abajo hay un auto de vidrios polarizados que nunca se va. Tuve que matar a la vaca y comérmela. Tardé varios días pero no podía dejar rastros. La niña de la vecina ha venido a preguntar por ella, pero me hago el sordo y la mando a su casa.

Desde que me comí la vaca, escucho sus comunicaciones telepáticas en un idioma que no comprendo. Varios tumores me crecen en el pecho irradiando una luz verdosa por las noches. Soy muy cobarde para matarme, pero sé que no me queda mucho tiempo. Así que no volveré a salir de la cama. Soñaré con ese planeta lejano en el que mi comunidad florece, en armonía entre mis esclavas sexuales y cienes de niños felices que me proclaman como su padre y su rey.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015


#Wordvember DÍA 22

sábado, 21 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -21 DE NOVIEMBRE



Encontré una cabeza de payaso. Estaba en el sótano, envuelta en una sábana, dentro de una bolsa negra. Estoy segura que es alguna especie de mensaje. Alguien sabe lo que les hice a los del catorce y dieciséis.

Saqué la libreta y comencé una lista. Escribí el nombre del vendedor de seguros que nunca saluda, ese que tiene un tic en el ojo y parece que nunca se bañara. El del pastor que vive en la planta baja, el mismo que le grita todos los días a su mujer y mira de reojo a mi hija adolescente, la mira y se saliva como perro hambriento. El de la vieja gorda del treinta y tres, la que apesta a excremento de gato. Escribí sus nombres y calculé posibilidades. Luego dejé de escribir. Todos los que viven en este condominio son unos seres asquerosos. Pudo ser cualquiera.

Necesito tiempo para pensar. Menos mal que el inútil de mi marido volvió a irse. Otro supuesto congreso fuera de la ciudad. Un par de noches atrás quiso matarme de nuevo. Intentó abrir a hachazos la puerta del baño donde me escondí, pero se asustó a mi primera cuchillada. Es un cobarde.

Él se fue y dejó el hacha. Es un poco pesada, pero creo que la puedo manejar. Volví a sacar libreta y empecé un cronograma. Serán muchas noches, pero la cabeza del payaso necesita compañía.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2015

#Wordvember DÍA 21

viernes, 20 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -20 DE NOVIEMBRE



Me llegó un reporte urgente del departamento de Antiterrorismo y prevención apocalíptica. Es la advertencia número setecientos cincuenta y tres de un potencial fin del mundo.

Como siempre el reporte inicia con un recuento de nuestros éxitos recientes en política preventiva: la neutralización de veinte científicos locos, el desmantelamiento del clan de brujas malvadas del oeste, la cura del nuevo brote de zombies burocrátas y el hundimiento de una isla comunista. 

Agregaron unas cuantas advertencias sobre la epidemia de vampiros adolescentes, concluyendo que no hay nada de qué preocuparse, mientras sigan limpiando las calles de vagabundos y niños inhalantes.

La parte toral, sustentada en las visiones de treinta adivinos de feria, lectura de runas y varias tazas de café percolado, el I-ching, el calendario maya extendido y una corazonada de una sobrina de Edgard Cayce, concluye que el fin del mundo se está gestando en una tal familia García que vive en alguna parte de nuestra capital.  

Estas noticias son alarmantes y terriblemente inespecíficas, pero no puedo negar la efectividad de las predicciones del departamento. Me veré obligado a iniciar un largo y tedioso papeleo para solicitar a destrucción total de la capital y sus habitantes.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015


#Wordvember DÍA 20

jueves, 19 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -19 DE NOVIEMBRE



Tuve un sueño muy extraño. Mi cama flotaba en un río subterráneo que avanzaba entre escaparates de vidrio. Cada escaparate mostraba a mi familia, estáticos como muñecos. En uno mi padre sostenía un hacha frente a mi hermana mientras mi madre sonreía, en otra mi hermana ahorcaba a mi madre mientras mi padre leía el periódico, en otra los tres desayunaban mi cuerpo en la mesa del comedor.

Al final del río la cama encalló en la base de una escalera vertical. Subí y me encontré en un cruce de túneles que parecían el sistema de alcantarillas de la ciudad. Mientras decidía cual tomar, escuché una risa y miré al payaso del parque correr. Lo perseguí sin querer hacerlo, como si mis piernas se mandaras solas. Corrí por horas, pasando por encima de crujientes colonias de cucarachas y pequeñas manadas de ratas que intentaban alcanzarme.

Finalmente llegué a una puerta al final del túnel. Al entrar me encontré en mi cuarto. El payaso en el centro, sosteniendo el hacha de mi padre. La tomé de sus manos y él se arrodilló frente a mí.

Cuando desperté sentí mojada mi cama. Levanté la sábana y la cabeza del payaso yacía a mi lado. Todo estaba empapado de sangre. Aún era temprano. Mi hermana flotaba dormida y mis padres seguían en su cuarto. Me apresuré a envolver todo en plástico negro y lo acomodé a como pude en el sótano, cuidando que mi abuela no estuviese cerca.

Ahora no sé si todo eso pasó. No quiero bajar para averiguar si la cabeza sigue ahí abajo. Me lavo las manos constantemente. Siento que la sangre no ha desaparecido. Necesito un mejor jabón o tendré que cortármelas.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015


#Wordvember DÍA 19

miércoles, 18 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -18 DE NOVIEMBRE



Todo comenzó con Vanesa. Resulta que logró salir del agujero donde la metí y regresar a su casa, terrosa y sin memoria. Sus padres por miedo a las habladurías, no dieron parte a las autoridades y se mudaron esa misma noche a otra ciudad.

Pocos días después, había mordido a la mitad de sus nuevos compañeros de escuela. La mayoría sobrevivió y empezaron a postear las heridas en sus cuellos. Los likes llovieron a millones. Todos pedían ser mordidos. #Muérdeme y #Mordido inundaron las pantallas y camisetas.

Ahora los adultos en cinco ciudades no saben qué hacer con sus hijos que devoran carne cruda en el desayuno y vagabundos por las noches. Miles de adolescentes son populares en sus redes sociales, con sus rostros pálidos y selfies colmilludas. Pero nadie me lo agradece a mí. No tengo un fan page, un grupo a mi nombre, nuevos seguidores, alguna mención, nada. No me dan ningún reconocimiento a mí, que soy la original.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015


#Wordvember DÍA 18


martes, 17 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -17 DE NOVIEMBRE



Mamá no me habla. Cuando regreso de la escuela me la encuentro sentada frente a la puerta del cuarto de mi hermano, moviendo sus labios sin decir palabra. Desayunamos y cenamos en silencio. Yo le cuento lo que hice en el día, el cien que obtuve en aritmética,  las canciones que aprendí a tocar en clases de guitarra, los goles que metí en la liga. Pero ella siempre me mira con frialdad, masticando despacio, como si la comida estuviese hecha de goma. Sólo el fantasma de mi hermano me mira con dulzura desde la ventana.

Mi cuerpo no pudo salvarlo. Yo sé que eso es lo que mamá me reclama sin decirlo. Todas las idas al hospital, inyecciones y operaciones no sirvieron de nada. “La médula no funcionó” dijeron los médicos y mi madre calló para siempre. Lo enterramos un domingo iniciando el invierno. La lluvia llenó de lodo los zapatos bien lustrados de mi abuelo y dejó el césped del cementerio llenó de perlitas cristalinas. Después todos se fueron y mi madre me llevo a esta casa que ya no parece nuestra.

Ahora siempre llueve y todo se siente más vacío. Quisiera hablar con mi hermano, pero él se disuelve bajo el aguacero, dejando una estela negra en el patio.

Al final la vaca de mi vecino es la única que me escucha. Ella sabe muchas cosas. Sabe por ejemplo como hacer una pequeña máquina para desaparecer mi casa, mi madre, todas las casas, todas las madres. Me va a enseñar a hacerla. Entonces podré caminar con  mi hermano en la lluvia y dejar de vivir en silencio.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015


 #Wordvember DÍA 17

lunes, 16 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -16 DE NOVIEMBRE



Ya no se puede vivir con un solo trabajo. En esta economía mucha gente termina viviendo de la basura. Pero yo soy un hombre con suerte. Nací con múltiples talentos. Me he desempeñado como promotor de salud, cobrador de bus, chófer de taxi, investigador de ovnis –ufólogo que le dicen- asistente ministerial y últimamente exterminador a domicilio  

Le hago buenos tratos a la gente que vive en los departamentos del centro, por eso todos me conocen ahí. La señora García me pidió que llegara temprano al suyo, con todos mis implementos. “Paquete completo al precio que usted considere” me dijo.

Aquello era una selva. Las cucarachas eran tantas que tenían montada una cooperativa de reciclaje; las ratas casi me ganan el cuerpo a cuerpo, pero mis años de luchador siempre han dado resultado. En el cuarto de los niños encontré un vampiro viejo bajo una de las camas. Intentó morderme, pero lo despaché rápido con mi estaca de Guanacaste.

Ya me iba a ir cuando detecté carne podrida detrás del refrigerador. La señora me dijo que no valía la pena buscar ahí, pero yo soy un profesional. Acabé sacando tres cuerpos humanos desmembrados, amarrados en seis bolsas de plástico negro. Le dije a la señora que tuviera cuidado con dejar las ventanas abiertas, uno no sabe qué clase de porquerías pueden meter los vagos.

La señora se notaba nerviosa, pero le dije que no le cobraría de mas, sólo un extra para el mantenimiento de mi camión triturador. Se le alegró el rostro, tanto que pidió mi dirección domiciliar para llevarme un regalo por tanta amabilidad.

Yo le di mi dirección, junto a los días en los que estoy solo, dispuesto para visitas. Ella se sonrío y me tocó el hombre antes de irme. Si lo sé, soy un hombre con suerte.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Nicaragua Noviembre 2015  

#Wordvember DÍA 16

domingo, 15 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -15 DE NOVIEMBRE



Desde que regresé a casa todo está muy raro. Mi mamá firmó unos papeles y no me preguntó si estaba bien o que me hicieron en el ministerio. Ni siquiera parece preocuparle la desaparición de los vecinos del catorce y el dieciséis.

Mi hermana me recibió con un abrazo y me olfateó el cuello haciendo ruidos extraños. Luego me dijo que papá regresaría hoy antes de sentarse a desayunar carne cruda. Sólo la abuela estaba como siempre, gruñendo y arañando desde adentro de las paredes.

En la escuela mis compañeros murmuraban a mis espaldas que soy un espía alienígena, que de seguro los quiero secuestrar a todos. Sólo Lucía me cree. Ella me ayudó a explicarles que lo de la foto fue un error, que no era yo, que otro niño fue abducido. Pero ellos dijeron que la forma de mis orejas me delataba.

Me acosté tarde, sin poder dormir. Al lado de mi cama, mi hermana flotaba. Nunca me molestó que fuera sonámbula, pero esto no es normal. Cuando finalmente conseguí cerrar los ojos, un fuerte ruido me despertó. Al salir del cuarto encontré a papá dándole hachazos a la puerta del baño, mientras los gritos de mamá se escuchaban a través del agujero en la madera.

Regresé a mi cuarto más tranquilo, al menos mis padres volvieron a sus juegos.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015


#Wordvember DÍA 15

sábado, 14 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -14 DE NOVIEMBRE



Yo  soy una buena madre, eso nadie lo puede negar. Todos los días preparo el desayuno, llevo a los niños a la escuela, lavo la ropa y limpio sin quejarme. En casa nunca me han escuchado gritar y siempre que lloro, lo hago sola en mi cuarto. Cuando mi marido regresa de sus viajes de negocios lo recibo con una sonrisa y no le hago ninguna pregunta.  

Tampoco me gusta hablar de mi vida con otros, menos con los vecinos. Por eso odié las tres horas que estuve encerrada con ellos en el ascensor. Los viejos del catorce y el solterón del dieciséis, ahogándose en sudor, contando sus vidas miserables como si fueran personas importantes. Que si el alquiler de los departamentos está caro, que si los hijos ingratos se olvidan de sus viejos, que si la vejez es soledad, que si el mundo está lleno de egoístas, que si ser gay es vivir un infierno. Me colmaron la paciencia y terminé gritándoles que no sabían lo que era sufrir la vida doméstica, la infidelidad de un marido imbécil y el desprecio de dos hijos idiotas. Les dije que no sabían lo que era vivir cada navidad, con la ilusión de ponerles veneno en el pavo y verlos morir lentamente, como hice con mi madre años atrás.

No dijeron nada más. Se quedaron ahí, pálidos, como si fueran peces ahogándose en una playa. Cuando el conserje logró sacarnos se fueron en silencio, alejándose de mí sin voltear.

Ahora estoy aquí, en la sala, ensartando alfileres al muñeco del miserable de mi marido, ideando una visita a los del catorce y el dieciséis, sin escándalos, sin desorden, como una buena madre.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015



#Wordvember DÍA 14

viernes, 13 de noviembre de 2015

LOS GARCÍA -13 DE NOVIEMBRE



Ayer nos trajeron un par de ancianos, un niño y una vaca, para hacerles pruebas. Nos dijeron otra vez que la seguridad nacional depende de nosotros y que estamos evitando una invasión alienígena, pero la realidad es que estamos trabajando turnos dobles y con la misma paga.

Nadie sabe porqué se han incrementado las abducciones. Pero el ministro está convencido de que nos quieren clonar a todos, un secuestro a la vez.

Despaché las pruebas lo más rápido que pude, sobre todo por el niño que me tenía sofocado con historias del fantasma de su abuela y un payaso que lo atormenta.

Hoy los regresamos a todos a sus hogares, excepto a la vaca que me la llevé a mi departamento. Con ella hice un trato para que "ellos" me lleven a su planeta a cambio de ayudarles a destruir la tierra. De todos modos nunca me gustó mucho este sistema solar.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2015


#Wordvember DÍA 13

jueves, 12 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -12 DE NOVIEMBRE


Dice mi madre que de madrugada llegaron unos funcionarios a llevarse a mi hermano. Parece que tuvo algo que ver con los secuestros extraterrestres. Le dijeron que se lo llevaban para hacerle pruebas de rutina y descartar que sea un clon o algo así. A mamá no le importó demasiado el asunto, pero papá estaba furioso cuando se lo contó por teléfono.

Yo aproveché la confusión para irme con mis amigas después de clase. Nos fuimos a casa de Claudia y pasamos escuchando música. Después quisieron bailar pero a mí me dolía mucho el cuello y no las acompañé. Les dije que algo me había mordido mientras dormía, pero se burlaron de mí.

Ya noche le dije a Vanesa que nos fuéramos a casa. En el camino, ella pasó hablando de lo genial que sería que yo fuese un vampiro, con eso de poder flotar y ser inmortal.

La verdad es que no hay nada de genial en el asunto, sobre todo después de ensuciar mi vestido mientras enterraba el cuerpo de Vanesa. Y lo que es peor, ahora todos mis espejos son inútiles.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Noviembre 2015

 DÍA 12

miércoles, 11 de noviembre de 2015

LOS GARCÍA - 11 DE NOVIEMBRE


Esta mañana mi hermana dejó entera la comida porque le dolía mucho el cuello. Nos dijo que algo la mordió en la noche, pero mamá no le hizo caso. Cuando tomamos el bus del colegio me pareció ver al payaso del parque en una alcantarilla, pero deben de ser ideas mías.

Durante el recreo les conté a mis amigos que mi madre juega a clavarle alfileres a un muñeco que se parece a papá. Ellos me contaron que han visto a sus madres hacer lo mismo.

En la clase de español nos avisaron que alguien más había sido abducido por extraterrestres, que debíamos andar siempre en grupo. Nos mostraron una foto del niño perdido y todos se asustaron: era igualito a mí.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Noviembre 2015


#Wordvember DÍA 11


martes, 10 de noviembre de 2015

LOS GARCÍA - 10 DE NOVIEMBRE


Ayer mi padre se fue a otro viaje de negocios. Se despidió de mi madre con mucho cariño. Ella se quedó viendo como se iba y se metió a su cuarto para que no la viésemos llorar. 

Por la tarde, se maquilló toda y nos llevó a comer helados a la tienda de la esquina. Nos fuimos con nuestros conos de vainilla al parque del barrio, ese donde hay un payaso que me mira desde un arbusto, y otra vez me quedé congelado sin poder gritar para que mi hermana lo viera.

Al caer la noche, mi madre atrancó bien la puerta del sótano para que mi abuela no pudiese subir. Luego nos hizo una sopa para cenar y nos acostó temprano. 

Antes de la medianoche, me levanté para orinar. En la sala, mi madre estaba clavando alfileres a un pequeño muñeco. Ahora entiendo por qué mi padre siempre la pasa con dolor de cuerpo en sus viajes.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Noviembre 2015

 DÍA 10



viernes, 6 de noviembre de 2015

EL NIÑO QUE NO SABE LLORAR



Una microserie escrita para @MicroSeries con temáticas musicales, dinámica semanal en la que se escriben tuits con un hahsgtag y un tema propuesto. En este caso el tema fue BOYS DON´T CRY con #MiSe4



IMPROPIO

El niño que no sabe llorar, espanta con sus sonrisas en los funerales.

SOÑAR

El niño que no sabe llorar, bebe del mar y sueña con llenarse de lágrimas.

TRISTEZA

El niño que no sabe llorar se baña en las cascadas, y el agua llora por él.

ESPEJO

El niño que no sabe llorar odia a su reflejo: siempre está llorando. 

ADIÓS

El niño que no sabe llorar, me pide un abrazo y se disuelve en una bruma que deja helada mi piel.


Albertom Sánchez Argüello
Publicado originalmente en @7tojil