jueves, 14 de marzo de 2013

VERGÜENZA

 
Era noche de luna nueva cuando Esther fue interceptada por tres hombres a una cuadra de su casa. Se la llevaron a un callejón y la violaron repetidas veces antes de acuchillarla en el estómago. Un par de horas más tarde, se levantó y caminó hasta su hogar. Entró en silencio y se cambió de ropa antes de cocinar y servir la comida. El marido notó de inmediato algo extraño: de su estómago brotaba sangre a borbotones. Se la llevaron al hospital, pero toda sutura era repelida por el manantial carmesí. El cuarto se fue inundando y poco a poco todo el hospital. Llegaron los bomberos y defensa civil y se extendió orden de evacuación al barrio. Pronto, los canales locales mostraron los lagos de sangre que entraban a las casas y centros comerciales. Meses después, helicópteros intentaban rescatar sobrevivientes en todo el país y el presidente cerraba un trato migratorio con los países vecinos. Los últimos testigos  que vieron a Esther, dijeron que estaba en el techo del hospital, pidiendo disculpas, muerta de vergüenza.

Pintura: "Mar de sangre" Laura de Fuente Jara

Texto Alberto Sánchez Argüello