viernes, 20 de junio de 2014

VERSIÓN OFICIAL



#J22NoSeOlvida

Estoy tan acostumbrada al psiquiatra que podría quedarme dormida sino fuera por las malditas moscas.

Mis padres dicen que esto es sano, que así podré tener otra vez una vida normal. He optado por no contrariarles, ya han tenido bastante con la presión gubernamental.

En consulta, el psiquiatra me recuerda que la marcha en la que participé no fue pacífica, que la gente tuvo que ser reducida a la fuerza por violentar el orden público. Me pide que diga en voz alta que nadie me golpeó hasta matarme, que lo mío fue una simple contusión tal cual lo describe el informe policial. Lo hago paladeando cada palabra como si fueran caramelos.

Concluida mi representación de paciente en sanación, agradezco la paciencia, limpio los coágulos de sangre que quedaron pegados en el sofá y me alejo por las calles, acompañada por las moscas.

Alberto Sánchez Argüello

Imagen: Bansky