miércoles, 13 de enero de 2010

34


Saliendo del par de 3 para acercarme al medio de la serie de treinta… 34 me recuerda a un descanso en una escalera, un sitio donde uno mira hacia abajo y se da cuenta de lo que se ha recorrido y desde donde se puede apreciar también para donde se va.

Ritmo mas acompasado, mirada que adquiere mas justicia cuando me veo, equilibrios alcanzados sin sobre esfuerzo, mas fluido en el vivir, menos torpe en el caminar… la vida ya no es la gran lucha épica, historia de un destino cósmico irrepetible de consecuencias míticas, es mas la larga marcha, errática pero certera de una hormiga tambocha que lleva hojas de un lado a otro, junto con la comunidad…

Fuera mitos, fuera heroísmos, fuera guerras, fuera estoicismo… quiero vivir viviendo, quiero sentir hasta la ultima lagrima de risa, dejarme conmover por el golpecito suave de mi luna y la mirada hermosa de la bruja blanca, mi bella Kame, compañía de los mil mundos, danzarina de mi caminar.

Ahora soy uno solo, sin estar nunca solo, con menos miedos y mas alegrías, con menos discurso y mas movimiento, sin ganas de estar jodiendo para que me vean, sin esa necesidad de ser leído para sentirme bien y menos aun estar rodeado de gente para creer que eso es valer, importar o ser…

A la mierda los lamentos por trescientasmil cagadas, bienvenida sea la experiencia, los aprendizajes y los retos de caminar menos torcido y caer de culo con mas gracia que estilo, esta es mi vida y no hay jueces ni jurados, solo camino, corazón y propósito, para esto tengo mis herramientas afiladas, la mirada alta y los pies en la tierra…

A la tumba todos los muertos, ya se lo que es mío y lo que no es, pues lo dejo y hago que mi nombre sea algo nuevo, pido por que la libertad sea de todos ustedes, comenzando en el sentimiento para luego llegar al cerebro, libertad de amar y de pensamiento, eso cultivo, eso les deseo.

34 con una Luna bella que se anida en el amor que te tengo, mi bella kame, 34 sonriendo al año nuevo, con unas cuantas personas que tejen vida, que soplan fuerza, que comparten de verdad.

Vamos, apenas comienza, las sorpresas se esconden en el proceso.