Quinta
sesión con el psiquiatra, ya estoy tan acostumbrado que hasta podría quedarme
dormido sino fuera por las malditas moscas que me persiguen a todos lados. Yo
creo que estas sesiones son un desperdicio de dinero, pero mis padres me dicen
que es lo más sano, que así podré tener otra vez una vida normal. He optado por
no contrariarles, ya han tenido bastante con la presión que han sufrido desde
el gobierno y los medios oficialistas. En la consulta hacemos la revisión
de siempre: repito que la marcha en la que participé no fue pacífica, que la
gente apresada tuvo que se ser reducida a la fuerza por violentar el orden
público, que mis amigos no fueron secuestrados por policías de civil, que en
realidad ellos existen sólo en mi imaginación. Y claro, repito una vez más que nadie
me golpeó hasta matarme, que lo mío fue una simple contusión tal cual lo
describe el informe policial. Agradezco la paciencia, limpio los coágulos de
sangre que quedaron pegados en el sofá y me alejo por las calles, acompañado
por las moscas.
Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua 30 Junio 2013
Imagen: Pintura Guayasamin


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