sábado, 6 de febrero de 2010

¿Me ves desde ahí?


¿Me ves desde ahí? Si me subo al cielo y me caigo de nuevo tendría tus ojos puestos en mí otra vez, tal vez si camino cojeando o me caigo un poquito, no sé... El desvelo de mis horas blancas ya nunca me deja dormir, sólo soy un manojo de preguntas sueltas que rehúsan ser respondidas por mi mente adolorida… Y es que sueño ¿sabes? con una bóveda allá arriba, subiendo la escalera en espiral, a donde habitan los hombres pájaro, con niños en baúles de agua negra…

Pero vuelvo a la tierra, cubierto de nada y lleno de todo, mirando desde los caminos repetidos del día de ayer y el día de mañana, nunca hoy, como en el espejo que atravesó Alicia, adivinando en qué mundo estoy viviendo, un estado de atenta dispersión, donde nada más llegan las noticias que más duelen, porque sólo así siento, en medio del olvido, nutriéndome del caos, el tuyo, el mío…

Yo no me veo desde aquí… me pongo frente al espejo y veo tus ojos, tu pelo, tu piel y por más que muevo las manos sólo imagino una telaraña transparente que me cubre la frente y me llena de frío, ya no es tuyo ni mío, no es de nadie, el reflejo, en el espejo, en el vacío…

7TOJ
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