viernes, 19 de febrero de 2010

Agazapado entre las hojas secas


Estoy agazapado entre las hojas secas, oculto debajo de la putrefacta savia de los árboles que cortas al amanecer, anochezco en mi silencio, envuelto en soledad de lagrimas olvidadas, prescrito de la luz, desde aquí me arrastro bajo tus pies, hacia tu raza maldita, hacia tu abdomen abultado, bajo tu piel, en silencio, sin que nadie lo sepa, guarda el secreto, inféctate de mi…

Yo me acerco al hombre envuelto en palabras, me alimento de su vanidad, la luz que cree recibir de los demas, cuando no es mas que un hongo que parasita los cumplidos, antojado de versos vacíos, productor de imágenes de cristal de colores, sus intestinos me alimentan, absorbo hasta la más pequeña partícula de su ego inflamado…

Me mueven las adicciones de aquellos encadenados, eslabones de hierro oxidado arrastran substancias, acciones y personas, no pueden dejarlos, no pueden dejar de hacer, no pueden detenerse, sus piernas llagadas exudan la sangre con la que baño mi rostro, sus pies han perdido los dedos y sus talones se espinan en su largo camino hacia ninguna parte, yo casi muero de risa al verles pasar…

Me da fuerzas el consumo, las masas hediondas de estupidez, aquellas que mueve la compra venta del mundo, esas me hacen bailar en medio del fuego, desde donde les miro con ojo demente, su movimiento automático, su conciencia dormida..

Pero es tu miedo el que me sostiene, tu llanto bloqueado, en medio de tu pecho, tu silencio ante la injusticia, tu actuar sin sentido, tu eterna inconciencia, incapaz de ser.. me haces gigante, sin necesidad de arrastrarme, salir de entre las hojas secas y danzar por la noche, riéndome a carcajadas, bebiendo de tu sombra, tu larga sombra de energía perdida, energía estancada, todo para mi, tu Demonio personal…

7Toj
9 Kan
19 Febrero 2010