
Entumecida, la que fue vibrante y sagaz
Arrimando los brazos al vientre
Hinchado y podrido de tiempo pausado
Ella, la que fue todo
Mi primera casa,
Mi origen
Contemplación de tragedia anunciada
Presentada a gotas
Dosificación de dolor que vomita
En arcadas vacías de horrible blancor
Ella muere y respira
Acompasada del hombre
El hombre estancado
El que la vio malvivir
El que malvivió a su lado
Se me atora la risa y el llanto
Arrojando los ecos de deseos pasados
Ya no hay rostros ocultos, ni feos ni malos
Solo el manto gris del silencio olvidado
No hay gloria, valor ni donaire
Ella está entumecida,
arrimada,
hinchada,
podrida,
Ella, ahora es nada
Se borra
Se pierde
Se va
ya…
Mi origen
Alberto Sánchez Arguello
1 Febrero 2011

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