domingo, 6 de febrero de 2011

LA CASA


Casa desdichada

Casa olvidada

Cubierta de llanto ajeno

Pleno desorden

De lo que alguna vez fue pleno

De la que alguna vez vivió.


Ya no se escucharán sus pasos

Ya no temblará con el grito y su voz

Retumbando en la oreja sorda

El muro empedrado

Las sillas quebradas.


Siete días exactos

Siete contados para morir

una tras otra, otra tras una

relevo de sombras

apenas con tiempo

para poderlas sentir.


La casa se expande

Se traga a su dueño

Forzado a ser uno

En soledad recién nacida

Rodeado de extraños

Desorden de llanto

Olvido ajeno

De toda una vida

De trajinar muchos años.


Casa amada

Casa cerrada

Surgida del caos

Sin anclas ni encuadre

Abriendo sus puertas

rompiendo el espacio

En el patio, merodeando

el fantasma de mi madre


Alberto Sánchez Arguello

6 Febrero 2011