miércoles, 13 de julio de 2011

LA CEIBA DE MI JARDIN

Nació sin que nadie la hubiese traído
desapercibida, casi la mato de pura ignorancia
fueron sus espinas alzadas las que la delataron
la imaginé como una torre
emergiendo desde mi patio
prosperando más allá de nuestra presencia
a eso se redujeron los bosques en esta ciudad
florcillas y árboles de bonsai
mi ceiba creció hasta donde la dejó mi casero
pero un clon accidental sobrevivió en la esquina
vive con ganas de ser más alta
un garrobo sirve de jardinero
podando en el desayuno las ramas
que diario miran al cielo.

Alberto Sánchez Arguello
2011