jueves, 1 de noviembre de 2012

EL NUEVO HUESPED





Entré despacio a la sala, fijándome con renovada atención en cada uno de los detalles del diseño victoriano: zócalos de madera en las esquinas, empapelados floridos en las paredes y largas alfombras de finos bordados. Me perdí enteramente en un estado contemplativo, hasta que percibí cierto movimiento por el lado de la chimenea. Entonces los recordé, ellos también están aquí, los que habitan el silencio. Yo los había sentido muchas veces, mientras subía las escaleras; tenía la sensación de ser observado y si cerraba los ojos podía imaginar varias siluetas sentadas en la oscuridad, con ojos brillantes hechos de plata. Ahora estaba tan cerca, casi que los podía tocar. Uno de ellos se percató de mi presencia y luego los demás también; emitieron un  grito mudo que deformó sus rostros y se desvanecieron dejando estelas de humillo oscuro. Frustrado, me senté en el sofá antiguo de mi abuela y me pregunté si con el pasar de los años, al igual que ellos, me asustaría al ver a otro fantasma.

Alberto Sánchez Argüello

Imagen: Laurie Lipton

PD: este micro fue inspirado por la lectura de "Casa de muñecas" de Patricia Esteban Erlés. Editorial Páginas de Espuma 2012