
Me lo mataron hace un año, Santiago era mi único hijo, ya habría cumplido 22, si esos hijueputas no lo hubieran matado. Mi hijo acababa de conseguir trabajo de cobrador de bus y tenía el último turno; ya casi cerrando se subieron dos mareros y quisieron que les dieran el pago, él que era nuevo y más grande que ellos les reventó la boca y los sacó a patadas. Al día siguiente subieron de nuevo y le dejaron ir dos balazos a la cabeza, bañaron de su sangre el bus. Yo nunca supe quienes fueron esos dos mareros, pero ya tengo seis meses de salir con mi moto cada ocho o quince días, con mi pistola bien pegadita al cuerpo, me llego por los barrios de ciudad Guatemala y le meto bala a un marero cada vez, en una de esas mato a los desgraciados, en una de esas me matan a mí.
Alberto Sánchez Arguello
3 agosto 2010

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ResponderEliminarHola Alberto,
ResponderEliminarYo tambien acabo de regresar de Guate y San Salvador, justamente presentando mi estudio sobre jovenes pandilleros. Hay tanta historia de violencia y muerte que cuesta ver la esperanza. Ademas de las miles de historias escuchadas, vi como un gobierno "progresista" envio los soldados a la calle a reprimir a los jovenes de los barrios pobres. Para ellos todos son "mareros". No basto la policia ni las ideas de una sociedad mejor, tenia que venir la represion que ha sido el arma mejor empleada por los gobiernos de derecha de todo el continente para "solucionar" el problema. Es dificil plantear una vision prudente en medio de tal debacle. Visite las carceles y observe la situacion de hacinamiento y hambre en que viven los pandilleros. Converse con uno de ellos en una comunidad (de la pandilla de los numeros o las letras- al final da lo mismo) y me contaba como no podia salir de su casa por tener tatuada su cara. El caballero que reparte el agua en su camion me contaba como sino pagaba a la pandilla no podia repartir el agua en esa comunidad. En fin, miles de historias! Hace falta hacer algo mas que denunciar o enviar los militares a la calle, hace falta trabajar y crear... que, como y cuando son las preguntas que hay que intentar levantar en debates enriquecedores que se plasmen en propuestas realizables. Abrazos!
Hola Rene, estamos de acuerdo, esta historia me impresiono tanto que la quise escribir, dejandola casi identica, un amigo vasco me sugirio poner el otro punto de vista y ahora si se puede ver de una manera mas critica, un abrazo
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