viernes, 17 de febrero de 2012

EL SR. TORTURADOR



OLFATO

El Sr. Torturador simula sonreír cuando su esposa le da a oler su perfume. La verdad es que el único olor que percibe es el de la sangre.

CONCENTRACIÓN

Cuando el Sr. Torturador acaricia a sus hijos lo hace con mucha concentración, para evitar dislocarles un brazo o romperles el cuello.

RECONFORTADO

Al terminar la misa dominical, el Sr. Torturador sale reconfortado sabiendo que su obra aunque anónima, es conocida por Dios.

MIRADA

El Sr. Torturador dudó una vez. La mirada de un hombre le recordó a su padre. Desde entonces siempre empieza por los ojos.

OJO PROFESIONAL

Cada vez que sus amigos le presentan a alguien, el Sr. Torturador adivina su peso y resistencia al dolor. No lo puede evitar.

EFECTO DE ACUMULACIÓN

Al inicio, los gritos de cada nueva víctima resonaban en los sueños del Sr. Torturador. Ahora son tantas que los gritos se anulan entre sí.

FINEZA

El Sr. Torturador rechazó una vez un trabajo: era un niño. Sus herramientas eran muy burdas y era un trabajo que requería fineza y tiempo.

COMPASIÓN

Cuando al Sr. Torturador le tocan familiares suyos se muestra compasivo. Les pone una capucha para que no se hagan esperanzas al verlo.

TRABAJO

La esposa del Sr. Torturador lleva años creyendo que él la engaña. La verdad es otra: su trabajo supera al sexo.

RECORD

Un colega del Sr. Torturador busca imponer el record Guinnes de la colección más grande de uñas humanas. Trabaja turnos dobles para lograrlo

SEGUIDORES

Antes, la niña pequeña del Sr. Torturador decía ver fantasmas mutilados que seguían a su papá. Ahora la ve un psiquiatra y duerme sedada.

EL GREMIO

El Sr. Torturador quiso montar un sindicato. No pudo. La patronal ni siquiera reconoció la existencia de su trabajo. Es un gremio sufrido.

Publicados originalmente en twitter @7tojil
Alberto Sánchez Arguello 2012
ofrendando.blogspot.com


Foto: museo de la tortura de Amsterdam