miércoles, 16 de septiembre de 2015

LOS INCONVENIENTES DE ESTAR VIVO



Han pasado seiscientos días desde que supimos del primer caso: un campesino de Las Segovias que apareció en su casa al día siguiente de su propio entierro. Todos los medios cubrieron la noticia y hasta los de CNN hicieron un reportaje especial. Zombie era la palabra de moda. 

Había espanto y morbo en el asunto, pero el gobierno nos dijo que mantuviésemos la calma y procedió a lanzar campañas nacionales de fumigación –a los meses se supo que el Aedes aegypti estaba involucrado- y colocó policías armados en las calles principales de las ciudades mas pobladas.

Pronto nos vimos inundados por cadáveres que caminaban en avenidas y centros comerciales, afectando terriblemente el turismo. Las conferencias del gobierno, en las que culpaba a la oposición por inflar el número de casos, fueron disminuyendo, hasta que sólo quedó una cifra congelada en la página web del sistema nacional de epidemias.

Ahora la gente entierra a sus muertos en los patios y los policías le disparan en la frente a cualquier persona que tenga rasgos pálidos y ojerosos. Dicen que en los departamentos los perros hacen festines con los cuerpos que van encontrando en los caminos y que ha surgido una secta armada que llama a hacer la revolución de los vivos.

Yo he optado por pasar el tiempo mirando la televisión, mientras escucho el caminar lento de mi hija que viene y va por el pasillo, sin dormir, sin comer, sin respirar…

Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Agosto 2015

Imagen: Stella Pearl zombie marilyn monroe