jueves, 29 de agosto de 2013
jueves, 22 de agosto de 2013
viernes, 16 de agosto de 2013
viernes, 9 de agosto de 2013
EL OTRO ULISES
EL OTRO PLAN
Los griegos eligieron el plan de Ulises y construyeron el caballo. El marinero que propuso romper las murallas comiendo espinacas se marchó.
QUETZALCÓATL
Ulises se presenta como un Dios ante los nativos de un continente desconocido. Antes de irse les inventa el cuento de que volverá.
OMNÍVORO
En el estómago de la ballena había un cerdo que se decía marinero de Ulises. Jonas se lo comió con un poco de culpa.
APÓCRIFO
Homero decidió dejar fuera de la Odisea el encuentro entre Ulises y Cthulhu: era algo demasiado horrible para ponerlo en palabras.
AHAB
Mientras las sirenas cantaban, Ulises creyó soñar al ver pasar una gran ballena blanca, arponeada por un hombre cojo que colgaba de ella.
RETORNO
Ulises apareció en Ítaca con una gran cantidad de carne de
cerdo y de sirena para venta.
RETOÑOS
Cirse arriba a Ítaca con gemelos recién nacidos. Ulises se
aferra a su versión de que ella lo embrujó.
VENGANZA TARDÍA
Siglos después, Poseidón disfruta viendo hundirse al Titanic, junto con los últimos descendientes de Ulises.
Managua Nicaragua 2013
viernes, 2 de agosto de 2013
SU CUERPO
Rebeca despierta sobresaltada. Están golpeando a la
puerta. Se levanta adolorida después de horas dormida en el piso del baño.
Asustada, se deshace de la prueba de embarazo que compró en el mercado negro,
una que aseguraron era irrastreable.
Mientras camina hacia la sala, raya su plan para la tarde:
salir a donde su amiga de la farmacia que tiene un amigo que tiene una amiga
que sabe donde se pueden conseguir las pastillas. Puede aprovechar para tomarse unas vacaciones y completar el tratamiento sin
testigos en una cabaña de playa, lejos de su familia, lejos de los ojos y oídos
de la ciudad.
Cuando mira por la ventana de la entrada siente que se
desmaya: un funcionario acompañado por dos enfermeras le sonríe mientras le
saluda. Rebeca se queda un tiempo pensando que puede ser
una casualidad, tal vez equivocaron la dirección y es la vecina a la que
buscan. Confiada los deja entrar y les
ofrece agua. Ellos se acomodan y le piden sus datos, para entonces ya es muy
tarde, no queda más remedio que cooperar.
El funcionario cierra el expediente y felicita a Rebeca
mientras le coloca el brazalete localizador en el tobillo derecho. El hombre le
recuerda que el aparato enviará señales del bebé a la estación
central de salud familiar, agrega con una sonrisa que su libertad depende del
cuidado que tenga en su embarazo.
Ellos salen dejando varios trípticos con información de la
gestación y el parto, todos con el lema gubernamental “¡Ciudadana gestar hijos
es hacer patria!” Rebeca tira los textos a la basura y se queda viendo la calle
desde la ventana: las primeras hojas de otoño ya tapizan el asfalto y las
aceras. Por un momento piensa en advertir a sus amigas sobre las supuestas
pruebas irrastreables del mercado negro, pero pierde la voluntad “que se jodan
-piensa- ya verán estos la patria que haré” minutos después toma el cuchillo
más largo de la cocina y regresa al baño.
Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Julio 2013
Imagen: pintura de Frida Kahlo
jueves, 25 de julio de 2013
POR DECRETO
Llevo tres horas esperando. La enfermera no pasa la página de su revista y los demás pacientes yacen en los sillones de recepción sin moverse.
Para soportar el dolor del rostro vuelvo a medir el uso del espacio de la clínica, es un verdadero desperdicio. Soy un perfeccionista, es un defecto que trae mi profesión de arquitecto.
Para poder estudiar pasé una década fuera, lo suficiente como para que todo hubiese cambiado al volver. Desde el otro lado del mar leía los diarios que hablaban de nuevas leyes en mi país, protestas sociales, grupos de choque del gobierno, policía corrupta y finalmente la represión y el genocidio. Mi familia me decía que no me preocupara, aseguraban que aquello sólo era una campaña sucia de la oposición para desprestigiar al gobierno, que todo estaba en paz.
El día que regresé mis padres me esperaban en el aeropuerto. Me llevaron a casa sin dejar de sonreír y me pidieron que yo también sonriera; cansado como estaba no les hice caso, pero sus miradas de suplica me forzaron a hacerlo. Luego fui viendo a la gente en las calles, en las paradas de bus, en los bares, restaurantes, mercados, niños, niñas, adultos, abuelos, abuelas, todos sonrientes, todo el tiempo. Ya en casa mi hermano me mostró el decreto de la felicidad ciudadana que mandaba a sonreír so pena de cárcel o exilio.
La enfermera pasa de página y me avisa que llegó mi turno. El Doctor me recibe sonriente, mientras me coloco en la silla reclinable y él comienza el tratamiento mensual para recuperar la flexibilidad de la mandíbula, el mismo tratamiento que todos los ciudadanos recibimos para mantener nuestras sonrisas de manera permanente.
Para soportar el dolor del rostro vuelvo a medir el uso del espacio de la clínica, es un verdadero desperdicio. Soy un perfeccionista, es un defecto que trae mi profesión de arquitecto.
Para poder estudiar pasé una década fuera, lo suficiente como para que todo hubiese cambiado al volver. Desde el otro lado del mar leía los diarios que hablaban de nuevas leyes en mi país, protestas sociales, grupos de choque del gobierno, policía corrupta y finalmente la represión y el genocidio. Mi familia me decía que no me preocupara, aseguraban que aquello sólo era una campaña sucia de la oposición para desprestigiar al gobierno, que todo estaba en paz.
El día que regresé mis padres me esperaban en el aeropuerto. Me llevaron a casa sin dejar de sonreír y me pidieron que yo también sonriera; cansado como estaba no les hice caso, pero sus miradas de suplica me forzaron a hacerlo. Luego fui viendo a la gente en las calles, en las paradas de bus, en los bares, restaurantes, mercados, niños, niñas, adultos, abuelos, abuelas, todos sonrientes, todo el tiempo. Ya en casa mi hermano me mostró el decreto de la felicidad ciudadana que mandaba a sonreír so pena de cárcel o exilio.
La enfermera pasa de página y me avisa que llegó mi turno. El Doctor me recibe sonriente, mientras me coloco en la silla reclinable y él comienza el tratamiento mensual para recuperar la flexibilidad de la mandíbula, el mismo tratamiento que todos los ciudadanos recibimos para mantener nuestras sonrisas de manera permanente.
Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Julio 2013
Imagen: Banksy
viernes, 12 de julio de 2013
LLAMANDO A CTHULHU
Al maestro Miguel Antonio Lupian Soto
RODAR
Finalmente le enseñé a Cthulhu a rodar
sobre sí mismo. Es mejor no hacerlo mucho: provocó un tsunami que barrió con
Asia.
PASEAR
Cuando saco a pasear a Cthulhu tengo que
estar cuidando que no ensucie las aceras y que no destruya a la especie humana:
es un travieso.
JUGAR
Los sábados Miguelito y yo dejamos jugar a
Cthulhu y Shub Niggurath. Destruyen algunos universos y luego comen juntos.
ARRASAR
Llevé a Cthulhu a la escuela. Se rieron al
verlo con su forma de pulpo, así que él tomó su forma original. Me costó salir
de los escombros.
SOÑAR
Cthulhu a veces tiene pesadillas y nos
desbarata la casa y el jardín. Lo arrullo y escribo con tiza R'Lyeh en su
frente, siempre funciona.
Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua 2013
Imagen: Internet
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