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viernes, 19 de septiembre de 2014

ISABEL QUISIERA


I

Isabel quisiera atrapar sus sueños en botellas para poder sacarlos por las mañanas y volver a soñar.

II

Isabel quisiera que sus cabellos fueran tan largos como enredaderas para cubrirse con ellos en las mañanas que hace frío.

III

Isabel quisiera tener la lengua de las mariposas para poder alcanzar el fondo de los tarros de mermelada.

IV

Isabel quisiera tener unos brazos muy largos para poder abrazar a todos los árboles del mundo.

V

Isabel quisiera ser muy pequeña para poder ver por dentro las casas de las hormigas.

VI

Isabel quisiera ser muy ligera para viajar con las nubes que migran hacia el sur.

VII

Isabel quisiera tener unas piernas muy largas para irse en dos pasos a la montaña cuando la ciudad está muy caliente.

VIII

Isabel quiere ser muy grande para que su mano pueda apagar el sol cuando tiene sueño.

IX

Isabel quisiera que su cama no tuviera fronteras para poder hacer una fiesta con sus peluches y contarles cuentos hasta el amanecer.

X

Isabel quisiera tener la caracola más grande del mundo para ponerla en su cuarto y dormirse con el sonido del mar.


Alberto Sánchez Argüello @7toil
Imagen: internet 



sábado, 6 de septiembre de 2014

ISABEL NO QUIERE



I

Isabel no se quiere levantar, dice que su cama la extraña mucho y que no la quiere dejar de abrazar.


II


Isabel no se quiere bañar, dice que su piel está hecha de tinta y se va a decolorar.

III

Isabel no se quiere peinar, dice que sus cabellos guardan ideas y no las quiere ordenar.


IV

Isabel no quiere desayunar, dice que los sueños se guardan en el estómago y no los quiere ensuciar.


V


Isabel no quiere ir a pasear, dice que hoy lloverá tan fuerte que todos los autos navegarán hasta el mar.

VI

Isabel no quiere arreglar, dice que sus juguetes necesitan ser libres y que ella no los va a encerrar.

VII

Isabel no se quiere lavar, dice que sus manos recuerdan todo lo que tocan y que limpiarlas es hacerlas olvidar.

VIII

Isabel no quiere estudiar, dice que las letras se le meten en los ojos y los hacen llorar.

IX

Isabel no quiere cantar, dice que su voz es chiquita y le da miedo irse a volar.

X

Isabel no se quiere ir a acostar, dice que quiere ver cuando la luna y el sol se encuentran para escucharlos conversar.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Septiembre 2014
Textos publicados originalmente en twitter en @7tojil

Ilustración Alberto Sánchez Argüello


martes, 26 de agosto de 2014

MI ABUELA


I

Mi abuela guarda sus recuerdos en unos frascos grandes de cristal. Cuando se olvida de algo sólo los abre un poco para recordar.

II

De niña mi abuela siempre jugaba a subirse a los árboles, por eso su piel parece la corteza de un fresno.

III

Mi abuela tiene una dentadura postiza, yo creo que los dientes originales los perdió por tanto comer nueces.

IV

Mi abuela usa lentes de vidrio grueso. Papá dice que son para ver mejor. Yo digo que son telescopios para buscar al gato cuando se pierde.

V

Mi abuela casi no escucha por su oído derecho, yo creo que ha escuchado tantas palabras que lo terminaron tapando.

VI

Mi abuela toma grandes siestas junto con su gato. Duerme tanto que sus sueños quedan atorados en el horno y en las ventanas.

VII

Cuando era niña mi abuela anduvo en un globo gigante. Por eso se sabe el nombre de todas las nubes y los colores del arcoiris.

VIII

Mi abuela colecciona miles de cajas vacías, nunca bota ninguna. Estoy seguro que en la noche las hadas del campo las usan para dormir.
  
IX

Mi abuela tiene fotos de cuando era niña: en ese tiempo el mundo era gris y sin colores.

X

Mi abuela teje en las tardes con unas enormes agujas, pareciera que está tejiendo una bufanda para un gigante porque nunca la termina.

XI


Mi abuela huele a vainilla, cuando la abrazo siento que me hundo es un inmenso bosque de galletas.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Agosto 2014
Publicados originalmente en @7tojil

viernes, 25 de abril de 2014

JUAN DE LAS MARAVILLAS




I

A Juan no le gusta bañarse. Cree que el agua se lleva su olor al mar y luego los tiburones se lo van a querer comer.

II

Juan tiene miedo de que sus juguetes crezcan de noche y se escapen, por eso los guarda en un gran cajón y les pone sus zapatos encima.

III

Juan sabe que él puede volar, pero prefiere no hacerlo porque si lo agarra una nube se lo puede llevar a China o Madagascar.

IV

La mamá de Juan aún no lo deja ir solo a la venta. Ella no sabe que él ya está grande: hasta le cuenta cuentos a los monstruos bajo la cama

V

Juan pasa despacio al lado del perrazo del vecino. No quiere que se lo trague y luego tener que vivir entre huesos y gatos mojados.

VI

Juan intenta jugar fooball con las hormigas. Les pone la pelota al lado del nido y las invita a patear, pero ellas siempre están ocupadas.

VII

El papá de Juan le dice que no se pegue a la pantalla de la TV, pero no hace caso, quiere llevarse al cole a uno de sus personajes favoritos

VIII

Para Juan sus abuelos tienen la piel como los encinos, por ese cree que son árboles que aprendieron a caminar.

IX

En verano Juan cierra los ojos para escuchar las chicharras. Se imagina que le están contando todas las historias del bosque.

X

Juan es precavido, por eso carga una guía telefónica en su mochila, para que no se lo lleve el viento en caso de tornado.

XI

Juan cree que podría atravesar la tierra de lado a lado a través de los volcanes, eso sí, cubriendo su cuerpo con papel de aluminio.


Alberto Sánchez Argüello
Managua 25 Abril 2014
Publicado originalmente en @7tojil

Imagen: internet


viernes, 17 de enero de 2014

ERNESTO EN EL FIN DEL MUNDO


A mi hermoso hijo
Ernesto Sánchez Espinosa

I

Al fin del mundo se llega en bicicleta. Ernesto toma la suya y recorre selvas amazónicas y desiertos salados para llegar hasta allá.

II

Ernesto sólo lleva un sándwich de queso y un banano cuando viaja hasta el fin del mundo, prefiere viajar ligero y cazar su comida.

III

En el fin del mundo se camina siempre cuesta abajo, un descuido y uno se sale del mundo. Por eso Ernesto lleva puestas sus botas mas pesadas.

IV

Ernesto nunca ha encontrado otras personas en el fin del mundo, sólo ciudades de hormigas de cristal y grandes calamares azules.

V

Ernesto descubrió la máquina que fabrica el viento en el fin del mundo. No se acercó mucho: el pingüino que la maneja estaba de mal humor.

VI

En el fin del mundo Ernesto encontró tortugas gigantes que juegan a hacer torres. Cuando una se cae la gente del mundo lo llama terremoto.

VII

En el fin del mundo las nubes se sientan a descansar. A Ernesto le gusta escucharlas cuando charlan de sus largos viajes, mientras se toman un té.

VIII

En el fin del mundo se reúnen todas las horas que la gente pierde. Ernesto juega con ellas a congelados entre los árboles de ceniza.

IX

A Ernesto le gusta ver la caída de los océanos en el fin del mundo. A veces una ballena azul cae y flota más allá, a poblar otros universos.


X

Cuando Ernesto está en el fin del mundo, lanza piedritas a otros planetas, pero con cuidado, no vaya a ser y los quiebre.

XI

En el fin del mundo Ernesto puede saltar hasta la luna. Le gusta pasear por sus desiertos grises y tomar algunas rocas para su amiga Paula.

XII

En una playa de arena rosada del fin del mundo, Ernesto lee mensajes de las botellas de miles de náufragos. Algunos poemas lo hacen llorar.

XIII

Ernesto se regresa del fin del mundo en su bicicleta, antes de las seis. En casa lo espera una cena caliente y su madre, ansiosa por escucharlo narrar sus viajes.


Publicado originalmente en @7tojil
Alberto Sánchez Argüello
Managua Enero 2014

Imagen: Internet

Stefano Valente tuvo la generosidad de traducir esta serie al italiano en su maravilloso blog "Il sogno del minotauro": http://sognodelminotauro.blogspot.com/2014/01/ernesto-alla-fine-del-mondo-alberto.html

jueves, 28 de noviembre de 2013

EL BARQUITO DE PAPEL



I

Muchas personas saben hacer un barquito de papel, pero pocas saben cómo subirse a uno.

II

Beatriz sabe cómo subir a un barquito de papel: pone un pie dentro y luego el otro.

III

Beatriz navega diario en su barquito de papel. En invierno en la corriente de las aceras, en verano en el viento que mueve los árboles

IV

Por las tardes Beatriz navega con su barquito de papel por encima del césped. Por eso conoce el su nombre de todos los caracoles del jardín.

V

Por las noches, Beatriz le cuenta al pececillo de la pecera, sus viajes con el barquito de papel.

VI

Siempre hay un sapo o una libélula dispuestos a ayudar a Beatriz si su barquito de papel llega a encallar.

VII

Cuando tiene sueño, Beatriz navega sobre las sabanas de su cama en su barquito de papel. Al terminar echa ancla en la almohada y se duerme.

VIII

Si tiene pereza de salir, Beatriz navega por la superficie del espejo con su barquito de papel. Así aprovecha a saludar a la otra Beatriz.

IX

A veces Beatriz deja que el barquito de papel navegue solo. Se va entonces a conocer los mundos dentro de las paredes y bajo las alfombras.

X

A veces Beatriz sueña con su barquito papel. A veces el barquito de papel sueña con Beatriz.


Textos Alberto Sánchez Argüello 
Managua Noviembre 2013

Imagen: internet

jueves, 21 de noviembre de 2013

EL MUNDO DE LUCIA


Mirando los videos de la "inspirational week" del Capítulo 4 del curso online "The future of storytelling" me encontré con un libro que habla de construir mundos imaginarios. De inmediato se me ocurrió crear un mundo, tomé el celular y doce tuits después surgió esto:

I

En el mundo de Lucía, las hormigas guardan, en lo más profundo de sus túneles, todos los juguetes perdidos.

II

En el mundo de Lucía las montañas son enormes gigantes que se mueren de calor cuando les quitan todos los árboles.

III

En el mundo de Lucía las puertas te pueden llevar a cualquier lugar. Los adultos terminan en los mismos lugares por falta de imaginación.

IV

En el mundo de Lucía las calles son enormes serpientes, que se mantienen dormidas por los autos que masajean sus espaldas.

V

En el mundo de Lucía, el cielo es el techo que evita que caigamos directo al espacio.

VI

En el mundo de Lucía, la ropa está hecha de las cosas que queremos que los demás sepan de nosotros.

VII

En el mundo de Lucía los cubiertos se usan por si acaso la comida aún está viva.

VIII

En el mundo de Lucía los pájaros son los únicos que entienden las palabras del viento.

IX

En el mundo de Lucía los zapatos malos acaban en las carreteras y los buenos colgados de los alambres eléctricos.

X

En el mundo de Lucía todos los árboles cayeron del cielo, por eso crecen lo más que pueden para volver a él.

XI

En el mundo de Lucía los electrodomésticos de la casa juegan a las escondidas por las noches. La plancha siempre gana.

XII


En el mundo de Lucía su cama la extraña durante todo el día, por eso deja una de sus muñecas acostada, para que le haga compañía.


Textos e ilustración Alberto Sánchez Argüello
Managua Noviembre 2013

martes, 5 de noviembre de 2013

FER Y CIUDAD MORIR en la voz de CELIA CARNOVALE


Celia Carnovale tuvo la gentileza de leer "Fer y Ciudad Morir" en su programa radial "Te cuento", que se emite los martes de 20 a 21 horas por AM 1090 Radio Décadas (Argentina). Gentiliza que le sumó el detalle de mandarme el audio de la lectura.  Gracias Celia. 

jueves, 31 de octubre de 2013

PAULA Y LA LUNA




I

Cuando sale de noche, Paula siempre saluda hacia el cielo: nunca se sabe si alguien la está viendo desde la Luna.

II

Paula siempre ha querido ir a la luna. Más pequeña pedía a su papá subirla a sus hombros para llegar, y lo regañaba por no ser más alto.

III

Paula probó a mandar peluches a la luna, incluso trató con un gato. Se dio cuenta que la gravedad de la tierra era mas fuerte que su brazo.

IV

Paula dice que los astronautas son unos perezosos que se la pasan flotando y no lavan sus trajes. En el fondo los envidia por ir a la luna.

V

Paula mandó cartas a la NASA. Pero parece que ningún cohete tiene espacio para ella y su gato. Así que ha decidido construir su propia nave.

VI

La nave de Paula es una maravilla tecnológica. Hasta tiene un sistema de camuflaje que hace que sus padres crean que es una caja de cartón.

VII

Dicen que en la Luna no hay oxígeno. Por eso Paula guardó los globos de su último cumpleaños: los llevará inflados dentro de su nave.

VIII

Paula sabe que la Luna no es de queso. Pero ha preferido no llevar ningún ratón en su viaje, no vaya a ser y se equivocan los científicos.

IX

Paula pasó el último mes midiendo la distancia de su ventana a la Luna, sabe que está a exactos treinta y cinco dedos de distancia.

X

La mamá de Paula la regaña por saltar sobre la cama. Ella no entiende que así se entrena Paula para sus caminatas sobre la Luna.

XI

Paula guarda semillas de marañón en una cajita de su cuarto: prepara provisiones para su viaje a la Luna.

XII

Paula ha probado con burbujas de jabón y cometas, pero aún no consigue que su nave despegue. La Luna tendrá que seguir esperando su llegada.

XIII

Paula aún quiere volar a la Luna. Cada noche piensa que cuando sea grande sabrá como romper la ley de la gravedad.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2013


Imagen: Luna de Sabrina Dieghi

viernes, 11 de octubre de 2013

FER Y CIUDAD MORIR


Comparto otra de las historias que envié al primer concurso centroamericano de literatura infantil de la Fundación nicaragüense Libros para niños. Al igual que “Mi amigo el dragón”, “Los Monstruos bajo la cama”, “La máquina de hacer pájaros” y “Ana ya es gigante” estas historias nacieron en mi cuenta de Twitter @7tojil

I

Llovía cuando Fer escuchó que mamá se iba a morir. Él no conocía esa palabra, así que se imaginó que "morir" era el nombre de una ciudad.

II

Por la cara triste y preocupada de Papá, Fer supuso que "morir" era una ciudad de arañas y serpientes: un lugar peligroso.

III

¿Cómo es Ciudad Morir? le preguntó Fer a su abuela. Ella respondió que en Morir todos saben volar. Qué mal pensó el niño: mamá se marea fácil.

IV

Por eso papá estaba preocupado, pensó Fer: en "morir" todos vuelan y mamá se puede caer. Se puso entonces a dibujarle un paracaídas.

V

Llegó gente a visitar a Mamá. Fer pensó que llegaban a despedirse. Seguramente estaría mucho tiempo en Ciudad Morir. ¿Cuándo volverá?

VI

Fer entró a ver a Mamá. ¿Cuánto tiempo estarás en Ciudad Morir? le preguntó. "Ahí el tiempo no existe" respondió. El niño entendió que no volvería.

VII

Fer sabe ahora que a Ciudad Morir se llega en una caja que viaja bajo tierra. Así viajó mamá. Se fue dormida: es un largo viaje.

VIII


Ahora mamá vive en Ciudad Morir, ahí se vuela y no hay tiempo. Fer la extraña, pero sabe que está segura: tiene el paracaídas que él dibujó.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua 2013

Imagen: Internet

viernes, 4 de octubre de 2013

ANA YA ES GIGANTE


Comparto otra de las historias que envié al primer concurso centroamericano de literatura infantil de la Fundación nicaragüense Libros para niños. Al igual que “Mi amigo el dragón”, “Los Monstruos bajo la cama” y “La máquina de hacer pájaros” estas historias nacieron en mi cuenta de Twitter @7tojil

I

Ana se mide todos los días. Por lo visto pronto no cabrá dentro de casa. Toma sus peluches y se va. Así evita romper los techos y las paredes.

II

Pepe va con Ana en su escapada de casa. Ella lo ahuyenta: no quiere aplastarlo ahora que será una gigante. Él no se va: es un perro valiente

III

Ana busca un lugar grande para no romperlo al crecer. El gimnasio no está mal, pero no dejan entrar perros. Además no hay juguetes ahí.

IV

Ana se fija en el techo de la iglesia: podría crecer sin romperlo. Pero las campanas le dan dolor de muelas; habrá que seguir buscando.

V

Ana entiende ahora porque los árboles crecen en los campos: En una casa se sofocarían. “Ojalá fuera árbol” -piensa- “crecería hasta las nubes”.

VI

Ana encuentra un caracol. Esa es una buena casa se dice. Se imagina cargando una concha gigante. Así que se va caminando contenta hacia la playa.

VII

En la playa Ana no encuentra ninguna concha gigante para vivir. Así que empieza a construir un castillo de arena, pero el mar se lo lleva.

VIII

Ana encuentra una enorme cueva donde podrá crecer sin romper nada. Feliz encarga a Pepe que monte guardia, pero el perro se duerme.

IX

¿Qué comeré cuándo sea gigante? Se pregunta Ana en la cueva. “Podría comer búfalos y elefantes” –piensa- pero no sabe como cazarlos.

X

Ana tiene hambre. En la cueva no hay comida, sólo cangrejitos. Decide volver a casa, nada más por una merienda y luego irse.

XI

De regreso a casa con Pepe y sus peluches, Ana piensa que cuando sea gigante cinco pasos le bastarán para recorrer todo el pueblo.

XII

En casa la abuelita mira a Ana prepararse un emparedado -¿Dónde has estado?- pregunta. -No quiero romper la casa, por eso debo irme- le responde.

XIII

La abuelita abraza a la niña y le susurra al oído: -No te preocupes Ana. La casa crecerá junto contigo. Además, ya eres una gigante-

XIV

Ana se quedó en casa, creciendo. A veces se pregunta si será tan grande como para tocar las estrellas o al menos para acariciar la luna, tal vez...

Alberto Sánchez Argüello

Managua Nicaragua 2013



viernes, 27 de septiembre de 2013

LA MAQUINA DE HACER PAJAROS



Nuevamente comparto otra de las historias que envié al primer concurso centroamericano de literatura infantil de la Fundación nicaragüense Libros para niños. Esta fue inspirada por la historieta “La máquina de hacer pájaros del dibujante argentino Cristóbal Reinoso (Crist) publicada en Nicaragua en La Semana Cómica que dirigía el gran Róger Sánchez en los años 80. Les dejo el cuento.


I

El señor García miraba el cielo de la ciudad y se aburría al no ver nada, así que decidió inventar una maquina de hacer pájaros.

II

Antes de inventar la máquina de hacer pájaros, el Sr. García había inventado la tinta invisible, el agua sin color y las nubes blancas, era un gran inventor.

III

El Sr. García encargó plumas a la fábrica de almohadas y recogió suspiros de los parques. Luego armó la máquina con cartón .

IV

Un pájaro es un montoncito de plumas llenas de suspiros. Los más pequeños sólo son un bostezo cubierto de papel.

V

El primer pájaro que produjo la máquina del Sr. García fue uno invisible: había usado pocas plumas. Escapó por la ventana, asustando a los gatos del tejado.

VI

Al segundo intento la máquina del Sr. garcía produjo un montón de pájaros multicolores, pero no sabían volar: había usado pocos suspiros.

VII

Al tercer intento, la máquina del Sr. García produjo pájaros verdes y rojos que trinaron por toda la casa, antes de salir a pintar el cielo gris de la ciudad.

VIII

El Sr. García ahora pasaba las tardes feliz, mirando a sus pájaros poblar el cielo de la ciudad. Sus cantos cubrían el sonido de coches y fábricas.

IX

Los pájaros de la máquina del Sr. García gustaban a todos: los niños brincaban intentando agarrarlos y los conductores chocaban por verlos volar.

X

El Sr. Alcalde le pidió al Sr. García hacer todo tipo de pájaros: unos que cantaran el himno nacional, poemas, anuncios de venta de helados y pan.

XI

La máquina se dañó por tanto trabajo: dejó de fabricar pájaros y produjo aviones comunes y corrientes que intentaban hacer nidos en cables eléctricos.

XII

El Sr. García intentó reparar la máquina de hacer pájaros. Le puso plumas nuevas y algunos suspiros, pero sólo produjo ceniza y se apagó.

XIII

La máquina ya no volvió a funcionar. Los pájaros se fueron a otras ciudades. Así que el Sr. García tuvo que inventar el huevo y ponerse a empollar.

XIV

Ahora nadie sabe que pájaro saldrá de un huevo. Pero no importa: a los niños sólo les interesa verlos volar y al Sr. García también.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua 

Septiembre 2013

sábado, 21 de septiembre de 2013

LOS MONSTRUOS BAJO LA CAMA


El viernes 13 de septiembre compartí en este blog "Mi amigo el dragón" un cuento escrito en forma de microserie tuit por tuit en mi cuenta de @7tojil que ganó una mención especial en el primer concurso centroamericano de literatura infantil de la Fundación nicaragüense Libros para niños. Ahora les dejo otra serie de micros de mi cuenta de twitter, que ya había posteado meses atrás (y que fue borrada para garantizar lo inédito para el concurso) que estaba en el paquete de cuentos que mandé al mismo concurso. 

ARQUEOLOGOS

Los monstruos bajo la cama son especialistas en arqueología de juguetes.

ARTE

Los monstruos bajo la cama les gusta al arte conceptual. Hacen instalaciones con calzoncillos olvidados y zapatos rotos.

COLECCIÓN

Los monstruos bajo la cama coleccionan ronquidos. Los ordenan por roncos, ronquísimos y graves para el concierto que hacen cada fin de año.

ALERGICO

Los monstruos bajo de la cama hacen muñecos de polvo en verano. Sólo hay uno que nació alérgico que no lo hace; ese se dedica a escribir.

LADRILLOS

Los monstruos bajo la cama, después de años de experimentación, han concluido que los ladrillos del piso no sirven para cultivar arroz.

ENEMIGOS

Los monstruos bajo la cama y los ratones son enemigos naturales. A esto se suma que los monstruos construyen sus ciudades con queso manchego.

OLIMPIADAS

Las olimpiadas de los monstruos bajo la cama fueron suspendidas: se está investigando el uso de imanes en el lanzamiento de moneda.

MIGRACIONES

Cuando son demasiados, algunos monstruos debajo la cama se trasladan bajo algún armario a la espera de un gato que los lleve a otra casa.

INVIERNO

En invierno los monstruos bajo la cama se guarecen dentro de zapatos. Eso si, primero los perfuman con menta y vainilla.

DOBLES

Dicen que cada monstruo bajo la cama tiene un monstruo gemelo sobre la refrigeradora, por eso nunca se encuentran.

INNOVADOR

A veces surge un monstruo revolucionario que propone a todos vivir sobre la cama. Le dan chocolate y pronto se olvida de esas ideas.

LA LUNA

Los monstruos bajo la cama son estudiosos de la noche: descubrieron que todas las camas giran alrededor de la Luna.

FOBIA


A veces nace un monstruo con fobia a la cama. Los demás lo acompañan al exterior, para que se convierta en monstruo debajo de la alfombra.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua

Imágen: http://voz-art.com