jueves, 16 de octubre de 2014

ELLOS HEREDARAN LA TIERRA



El joven K entró despacio al gran salón de los heterometábolos. Adentro fue recibido en silencio por el consejo de ciudadanos subterráneos y un ujier le indicó su lugar con un breve chasquido.

El sumo sacerdote se ubicó en el centro del salón. Alzó sus patas delanteras e inició la ceremonia de la mayoría de edad, recitando los linajes de invertebrados a lo largo de cuatrocientos millones de años de evolución.

Mientras el oficiante continuaba el recorrido a través del carbonífero, el cretácico y el extinto antropoceno, K estaba tan nervioso que tenía que contraer su musculatura para forzar la entrada del aire a través de sus espiráculos.

Al terminar el recital de linajes K estaba más tranquilo. Llenó sus tráqueas de oxígeno y pasó al centro, reconocido por sus mayores como un ciudadano con plenos derechos. Ahí tomó entre sus extremidades superiores el libro sagrado y empezó la lectura…

Bendito sea el polímero de petróleo
Bendita sea la Dioxina
Bendito sea el nombre del ébola
Bendita sea la ojiva nuclear…
        
Y así continúo durante horas la letanía de bendiciones por la sobrevivencia de los blatodeos y la extinción de los humanos.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2014

Imagen: internet

martes, 14 de octubre de 2014

LOS PELIGROS DE USAR ACONDICIONADOR



Roberto Espinoza y yo trabajamos juntos en una agencia de publicidad. El tipo era un genio para el desarrollo de marcas e imágenes corporativas... antes de su cambio.

Una mañana se sentó en su cubículo durante horas sin hacer nada. Le pregunté si estaba bien, pero sólo me respondió incoherencias sobre estar indignado con la manera en que acosaban a las mujeres en la calle, o de lo arrepentido que estaba de haber proyectado su imaginario patriarcal sobre el cuerpo de todas sus parejas. En fin, puras locuras.

Ese día presenté la campaña de un desodorante masculino. Cuando pedí comentarios Roberto nos dijo que éramos una tropa de machistas que sólo servía para perpetuar la imagen de la mujer como un objeto sexual y se fue.

Meses después nos enteramos que su familia lo había mandado a una clínica en Berlín. Ahí descubrieron que sufría de una variable del síndrome de masculinidad feminista espontáneo. El estudio médico determinó que todo comenzó después de una semana de usar un nuevo tipo de acondicionador.

Lo sometieron a un tratamiento agresivo de pornografía heterosexual y altas dosis de testosterona inyectada. Lograban que Roberto chifleteara a las enfermeras, pero después lo encontraban leyendo a escondidas a Simone de Beauvoir y tenían que reiniciar el procedimiento.

Después de cinco años la familia decidió suspender el tratamiento y asistir junto a él a consejería familiar y varios talk show televisados.

Roberto intentó ser parte de varias colectivas feministas, pero no lo dejaron entrar -desconfiaban de la duración del efecto del acondicionador- Ahora marcha sólo por las calles cada ocho de marzo y trata de aleccionar a los hombres en los bares de la ciudad.

Un caso muy triste, de verdad que sí.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2014

lunes, 13 de octubre de 2014

BITÁCORA DEL CAPITAN


Muy de mañana preparé el desayuno con coco y ensalada de mango con banano de las islas cercanas. Limpié la parte de la cubierta que aún sobresale y me puse la escafandra para revisar las partes bajas del barco. Registré cinco centímetros más de hundimiento, pero el casco sigue intacto.

Después me aseguré que Agatha comiese toda su comida y le pasé un plato a la vieja tortuga galápagos. Cuando Agatha terminó de comer le ayudé a colocarse la escafandra más pequeña, revise nuestros niveles de oxígeno y me fui con ella a explorar el arrecife, en busca de peces y estrellas de mar.

Cuando regresamos la tortuga seguía dormida y el sol estaba justo sobre nuestras cabezas. Preparé pescado y lo serví con algunas algas verdes.  Agatha no quería comer, así que le recordé que yo era su hermano mayor y el capitán de este barco hundido. Ella -a regañadientes- me hizo caso y se lo comió todo.

Al final del día nos fuimos a dormir al único camarote seco. Con la luna asomando en el horizonte se escuchó el bramido sordo del calamar gigante y luego el resoplar del cachalote. No pasó mucho tiempo para que ambos hicieran crujir el barco con su lucha terrible. Abracé a mi hermana y le susurré que todo estaría bien.

Con Agatha dormida y todo en silencio, salí hacia la cubierta inclinada. Me quedé ahí un largo rato, adormilado por el titilar de las estrellas y los ronquidos de la tortuga.

De repente el cachalote apareció frente a mí, mirándome con uno de sus enormes ojos. Me dijo que se iba a divorciar del calamar y volvió a las profundidades sin más. Yo me quedé ahí sin entender nada: no conozco el lenguaje de los monstruos marinos.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2014


Imagen: internet

sábado, 11 de octubre de 2014

LA SIEGA



Frida cerró los ojos y contó hasta diez, despacio, dejando que los números se dibujaran en su mente en grandes caracteres blancos sobre un fondo negro. Luego miró cada uno de los rostros de las otras niñas que estaban esperando junto con ella. Todas lucían nerviosas, algunas dejaban escapar pequeñas lágrimas, pero ninguna hablaba, ni siquiera un leve susurro, nada.

Meses atrás Frida trató de convencer a su madre de que se la llevara lejos, que la escondiese en alguna cueva o en medio de las dunas de un desierto. Su mamá la abrazó y le explicó una vez más que todas las niñas debían pasar por la siega al llegar a los doce años de edad.

Frida no entendía porque las mujeres no estaban hechas para los cielos, no se sentía menos fuerte ni más vulnerable que los niños. Pero todas sus preguntas siempre eran descartadas por sus padres o castigadas con puntos menos en la escuela.

Cuando le tocó su turno las otras niñas le sonrieron nerviosas. Adentro el segador le indicó que se acostase boca abajo en una camilla de metal. Dos asistentes le sujetaron brazos y piernas con bandas de cuero mientras le inyectaban un líquido azul en los hombros.

Frida miró hacia el cielo por la ventana, ahí donde los hombres vuelan con sus enormes alas extendidas al sol, mientras a ella le cortaban las suyas con una sierra  esterilizada.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Octubre 2014

Imagen: internet

sábado, 4 de octubre de 2014

GABRIEL



Yo no conocí personalmente a Pablo Ramírez, pero a veces me lo encontraba en la cafetería de la esquina, dónde acostumbraba a firmar la mano de alguno que otro fanático. Era un hombre delgado, con el aspecto de estar en sus treintas, de buen vestir y ciertos modismos que lo delataban como un tipo de clase media de gustos caros.

Él fue el que puso de moda los insorcismos ¿sabe? Antes sólo era un juego de adolescentes en algunos barrios de Rio de Janeiro. Pablo lo volvió mainstream, con su blog de adoradores de Belial. Todos se volvieron locos con la idea de dejarse poseer por demonios y en menos de un año el fenómeno se volvió global.

En un momento dado existían unas seiscientas capillas demoníacas distribuidas en cuatro continentes. La demanda de oficiantes insorcistas era tan alta que alcanzaban a ganar un mínimo de dos mil dólares por ritual. Luego vinieron las orgías públicas, las masacres y las auto inmolaciones. Pero nadie fue sentenciado porque los jueces –también poseídos- sancionaron leyes que absolvían de culpa a cualquier poseso certificado. La justicia humana no podía aplicarse a seres infernales, era muy lógico.

Pablo estaba en el centro de todo aquello. Se decía que satán mismo lo poseía, no encontraban otra explicación para el nivel de sadismo perverso y brutal de sus actos. En una cena de navidad había sodomizado, torturado y desmembrado a toda su familia, junto a varios vecinos que estaban de visita. Luego, siguiendo el ciclo de la luna, se convirtió en el terror nocturno de la ciudad con sus sangrientos ataques  a jóvenes parejas y ancianos solitarios.

La farsa terminó cuando varios –supuestos- poseídos expresaron en estado de trance que Pablo Ramírez nunca había sido poseído, que no era más que un simple asesino.

A partir de eso todo se vino abajo. Pablo confesó y los jueces perdieron toda credibilidad. Pronto las leyes que eximían de responsabilidad a los posesos fueron derogadas y las capillas fueron cerrando por falta de clientes.

Pablo pudo engañarlos a todos, menos a mí. Su obra no fue la de un demonio, pero tampoco fue la de un humano. Fue Gabriel y su maldita manía de poner orden en este mundo. Pero volveremos, siempre lo hacemos.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Octubre 2014

Imagen: Thomas Burke's 1783 engraving of The Nightmare

sábado, 20 de septiembre de 2014

SINDROME DE NEGACIÓN



ÁRTICO EN LAS ROCAS

Molesto le digo al bartender que se lleve el whisky: volví a encontrar un oso polar aferrado a un cubo de hielo.

FROM CHINA WITH LOVE

Dice mi esposa que lo escrito en la etiqueta del pantalón es un SOS de un maquilador, yo digo que es un microrrelato.

ORGULLO

Estoy orgulloso de mi hijo. Hoy me pidió que le comprara figuritas de bebés para hacer más realistas sus juegos de guerra.

REFERENDUM

Cuando volví mi mujer y mis hijos habían hecho un referendum: ellos se quedaron con la casa y a mí me dejaron la del perro.

PROBLEMAS MODERNOS

En la cita con el podólogo descubrí que mi dolor crónico lo producían indigentes pegados a las suelas de mis zapatos.

ESTADOS DE SITIO

Es importante vaciar bien el cerebro antes de salir de casa, así se evitan atraer balas hacia la cabeza.

FEMICIDIOS

El tráfico está peor que nunca: la fila de mujeres asesinadas que buscan espacio en el cementerio llega hasta la autopista.

BUEN SAMARITANO

Desde que el Alcalde mandó a los limosneros a vivir dentro de las alcantarillas yo tiro monedas en los inodoros.

DERECHOS

Antes cuando aparecía un mono gigante encima de un edificio lo bajamos con aviones, ahora que tienen derechos los enjaulamos para publicidad.

SUSTITUTOS

Con la escasez de pinos en esta navidad, se pueden encontrar migrantes en alquiler. Esta noche me toca ponerle la estrella a un señor filipino.


Alberto Sánchez Argüello @7tojil

imagen: Original sin de Alex Gross

viernes, 19 de septiembre de 2014

ISABEL QUISIERA


I

Isabel quisiera atrapar sus sueños en botellas para poder sacarlos por las mañanas y volver a soñar.

II

Isabel quisiera que sus cabellos fueran tan largos como enredaderas para cubrirse con ellos en las mañanas que hace frío.

III

Isabel quisiera tener la lengua de las mariposas para poder alcanzar el fondo de los tarros de mermelada.

IV

Isabel quisiera tener unos brazos muy largos para poder abrazar a todos los árboles del mundo.

V

Isabel quisiera ser muy pequeña para poder ver por dentro las casas de las hormigas.

VI

Isabel quisiera ser muy ligera para viajar con las nubes que migran hacia el sur.

VII

Isabel quisiera tener unas piernas muy largas para irse en dos pasos a la montaña cuando la ciudad está muy caliente.

VIII

Isabel quiere ser muy grande para que su mano pueda apagar el sol cuando tiene sueño.

IX

Isabel quisiera que su cama no tuviera fronteras para poder hacer una fiesta con sus peluches y contarles cuentos hasta el amanecer.

X

Isabel quisiera tener la caracola más grande del mundo para ponerla en su cuarto y dormirse con el sonido del mar.


Alberto Sánchez Argüello @7toil
Imagen: internet