jueves, 11 de diciembre de 2014

INSOMNIO




Acomoda su cuerpo adolorido en la cama de metal, primero boca abajo, luego boca arriba, de lado y así sucesivamente hasta alcanzar una posición intermedia en la que empieza a sentirse aletargado.

Entonces toman forma en su mente los sonidos del día: gente quejándose del calor, algún chiste estúpido, múltiples peleas de parejas que no resuelven nada, gritos del vende diarios y la señora de las frutas, un par de sujetos hablando sobre cómo evitar los impuestos, un taxista que dice que la gasolina no lo deja bajar los precios, un anciano diciendo que este gobierno es una mierda, un tipo susurrando en su celular que ya identificaron al sujeto, varios chavalos del barrio diciendo que la policía anda alborotada, su madre gritando, el sonido fuerte de un garrote pegando en su cabeza, el policía que le dice que de esta noche no pasa.

Abre los ojos exaltado. Lentamente se palpa la cabeza: hay un agujero en el que mete los dedos. Se levanta, camina hacia la oscuridad… ya no puede dormir.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2014

Imagen: internet