lunes, 13 de noviembre de 2017

EL SALVADOR DEL MUNDO



Siempre evité incursionar en la política. Sé que habría terminado en la oficina oval, con el botón rojo a mi alcance, listo para destruir el planeta en mi primer período. También decidí no habitar en casa alguna, y me mantengo alejado de lugares públicos, así prevengo accidentes químicos o piquetes mutantes que podrían transformarme en un monstruo capaz de destruir ciudades enteras. Tampoco me permito hacer amigos que se dejen llevar por mi labia maléfica y terminen creando una secta alrededor mío, que lleve al exterminio de toda la especie humana. Por eso vivo así, sin techo y sin amigos, como un nómada de la basura, para poder salvar al mundo de mí mismo.

Alberto Sánchez Argüello

Managua, Noviembre 2017

Imagen: Collage by Sara Shakeel