jueves, 31 de octubre de 2013

PAULA Y LA LUNA




I

Cuando sale de noche, Paula siempre saluda hacia el cielo: nunca se sabe si alguien la está viendo desde la Luna.

II

Paula siempre ha querido ir a la luna. Más pequeña pedía a su papá subirla a sus hombros para llegar, y lo regañaba por no ser más alto.

III

Paula probó a mandar peluches a la luna, incluso trató con un gato. Se dio cuenta que la gravedad de la tierra era mas fuerte que su brazo.

IV

Paula dice que los astronautas son unos perezosos que se la pasan flotando y no lavan sus trajes. En el fondo los envidia por ir a la luna.

V

Paula mandó cartas a la NASA. Pero parece que ningún cohete tiene espacio para ella y su gato. Así que ha decidido construir su propia nave.

VI

La nave de Paula es una maravilla tecnológica. Hasta tiene un sistema de camuflaje que hace que sus padres crean que es una caja de cartón.

VII

Dicen que en la Luna no hay oxígeno. Por eso Paula guardó los globos de su último cumpleaños: los llevará inflados dentro de su nave.

VIII

Paula sabe que la Luna no es de queso. Pero ha preferido no llevar ningún ratón en su viaje, no vaya a ser y se equivocan los científicos.

IX

Paula pasó el último mes midiendo la distancia de su ventana a la Luna, sabe que está a exactos treinta y cinco dedos de distancia.

X

La mamá de Paula la regaña por saltar sobre la cama. Ella no entiende que así se entrena Paula para sus caminatas sobre la Luna.

XI

Paula guarda semillas de marañón en una cajita de su cuarto: prepara provisiones para su viaje a la Luna.

XII

Paula ha probado con burbujas de jabón y cometas, pero aún no consigue que su nave despegue. La Luna tendrá que seguir esperando su llegada.

XIII

Paula aún quiere volar a la Luna. Cada noche piensa que cuando sea grande sabrá como romper la ley de la gravedad.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2013


Imagen: Luna de Sabrina Dieghi