I
Cuando sale de noche, Paula siempre saluda
hacia el cielo: nunca se sabe si alguien la está viendo desde la Luna.
II
Paula siempre ha querido ir a la luna. Más
pequeña pedía a su papá subirla a sus hombros para llegar, y lo regañaba por no
ser más alto.
III
Paula probó a mandar peluches a la luna,
incluso trató con un gato. Se dio cuenta que la gravedad de la tierra era mas
fuerte que su brazo.
IV
Paula dice que los astronautas son unos
perezosos que se la pasan flotando y no lavan sus trajes. En el fondo los
envidia por ir a la luna.
V
Paula mandó cartas a la NASA. Pero parece
que ningún cohete tiene espacio para ella y su gato. Así que ha decidido
construir su propia nave.
VI
La nave de Paula es una maravilla
tecnológica. Hasta tiene un sistema de camuflaje que hace que sus padres crean
que es una caja de cartón.
VII
Dicen que en la Luna no hay oxígeno. Por
eso Paula guardó los globos de su último cumpleaños: los llevará inflados
dentro de su nave.
VIII
Paula sabe que la Luna no es de queso. Pero
ha preferido no llevar ningún ratón en su viaje, no vaya a ser y se equivocan
los científicos.
IX
Paula pasó el último mes midiendo la
distancia de su ventana a la Luna, sabe que está a exactos treinta y cinco
dedos de distancia.
X
La mamá de Paula la regaña por saltar sobre
la cama. Ella no entiende que así se entrena Paula para sus caminatas sobre la
Luna.
XI
Paula guarda semillas de marañón en una
cajita de su cuarto: prepara provisiones para su viaje a la Luna.
XII
Paula ha probado con burbujas de jabón y
cometas, pero aún no consigue que su nave despegue. La Luna tendrá que seguir
esperando su llegada.
XIII
Paula aún quiere volar a la Luna. Cada
noche piensa que cuando sea grande sabrá como romper la ley de la gravedad.
Alberto Sánchez Argüello
Managua Octubre 2013
Imagen: Luna de Sabrina Dieghi


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