sábado, 27 de agosto de 2016

ETERNO RETORNO


Para Borges y para vos Germán

Estas dunas están preñadas de olvido. Camino entre sus arenas sin rumbo, para volver siempre al mismo lugar. Me engaño pensando que regreso por los alacranes que lo habitan, pero en algún eco de mi memoria reconozco que aquí la brisa es más seca y que un montículo asoma bajo mis pies. Repito entonces el ciclo que luego olvidaré, alimentando mi cuerpo con pinzas suculentas para perderme después en la tarea imposible de desenterrar lo que permanece oculto. Soles y lunas se posan sobre mi cabeza, mientras mis dedos se reducen a muñones y mis brazos en huesos cubiertos de piel. Hasta que un día concluyo mi labor y la gigantesca efigie se revela ante mí. Centurias pasadas iluminan mi mente y vuelvo a recordar mi intento vano de convocar al innombrable en ausencia de mar, mi llamado a la muerte, sin humanidad que ofrendar. Me alejo entonces, esperando que la arena vuelva a cubrir la estatua maldita, deseando olvidar que soy inmortal.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Agosto 2016