martes, 18 de agosto de 2009

Monólogo del Desarrollo Inhumano


Yo te conozco...

Si, te conozco así como conozco al resto de tu especie, tal vez no sabés quien soy yo pero eso se resuelve fácil, es cosa de palabras, ese invento que nació para comunicar ideas y que ahora sirve para contar mentiras...

De palabras está echa mi identidad, palabras que fueron tejiendo muchas generaciones de hombres ambiciosos y mujeres que perdieron su dignidad a la sombra de esos mismos hombres brutos.

De palabras está echa la larga capa que me cubre, algunas las llaman progreso, otros modernidad, y claro en estos días todos le dicen Desarrollo...

Pero en realidad soy el sistema, tu sistema, nuestro sistema. Un complejo, elaborado y oscuro conjunto de variables, conceptos, funciones e instituciones que comenzaron a rodar con el primer hombre que mató a otro por un territorio, el primer Caín en realidad fue un terrateniente y Abel no era más que un pobre pendejo sin tierra.

Evolucioné junto con ustedes. Cuando vivían en clanes y tribus solo les importaba reproducirse, subsistir y proteger sus familias, como cazadores y recolectores estaban obligados a vivir el día a día y colaborar o morir, pero la agricultura les permitió estabilizarse, por primera vez tuvieron comida de más, la empezaron a almacenar y se multiplicaron como conejos, la tribu se convirtió en ciudad, y en la ciudad inventaron el control social, los gobiernos y las religiones estructuradas, me inventaron a mí.

Crecí con la ambición, muchas coronas en las cabezas de hombres que creían ser mejores que los demás y los demás que agachaban sus cabezas. Crecí con la codicia de aquellos sin corona que dejaron de producir con la tierra y se dedicaron a comerciar lo que otros producían. Para un grupo de tu especie el amor de la familia ya no le fue suficiente, se inventaron la necesidad del Poder y se convirtió en una obsesión tan grande el sobresalir sobre los demás que dejaron de verse como especie y nació el YO por encima del NOSOTROS.

Ya sin poder ni querer reconocerse en el otro y la otra, se exterminaron unos a otros, por tierras, por ideas, por religiones, por poder, el que lo tiene y quiere más, el que no lo tiene y lo desea.

Ese exterminio se llamó guerra, que también la practican los primates por las mismas razones de poder y jerarquía, pero a diferencia de sus primos que usan dientes, brazos, piedras y ramas, ustedes convirtieron las guerras en un arte mortal usando la ciencia y tecnología que sus cerebros les ha permitido desarrollar. Siempre se puede confiar en su capacidad para matar.

Convirtieron la guerra en instrumento de conquista y fue así como atravesé mares en los barcos coloniales e invadí todas las costas, no hubo rincón donde no llegase, arrasando con idiomas, creencias, filosofías y religiones. Terminé de robustecerme con la maquinaria industrial, las horas laborales y las escuelas para educar a los futuros obreros.

Durante muchos años han afinado los mecanismos de asimilación al sistema, educando a su cría en mis maneras, mis normas y valores.

La primera estrategia siempre ha sido el ACONDICIONAMIENTO, la deformación mental a través del premio y el castigo, notas de conducta, respeto y disciplina. La segunda estrategia es la de la ADAPTACIÓN, la conducta guiada, presión social, éxito, ciudadanía, profesionalismo, moral, religión. La tercera es la de la COMODIDAD, imágenes de placer, sexo como tranquilizante, adicciones.

Ahora, si no se acondiciona, si no se adapta, si no se acomoda al Sistema, a mí, no sirve, y como todo objeto de producción masiva ustedes también están sujetos al control de calidad. Al final ningún humano es imprescindible.

Soy el primer virus de laboratorio, fabricado por vos y tu gente. Mi vector, mi vehículo magnífico es la corporación, un monstruo sin rostro ni fronteras, que puede moverse a través de la tierra, del mar y del aire. Su grito atraviesa continentes en tiempo real, su oído satelital todo lo escucha y sus miles de cámaras todo lo ven. su hambre es tan grande que puede devorar países, pone y quita presidentes, vende armas, agroquímicos y transgénicos y compra silencio y exoneraciones .

Ahí donde no me pudieron llevar los ejércitos coloniales, me llevaron las hermosas trasnacionales. Mi nombre es Coca Cola, Mac Donalds, soy cable por televisión, E-Entertainment y Sony Channel. Soy la llamada cultura hegemónica, yo todo lo homogenizo, lo igualo y lo convierto en ganancias para unos cuantos bolsillos en perjuicio de la mayoría de cerebros subdesarrollados. Las mayores ganancias con el mínimo esfuerzo para los que se lucran y el máximo costo para las grandes mayorías que se tranquilizan con la dosis diaria de telenovelas o el consumo idiotizante del licor.

El Miedo siempre ha sido mi mejor aliado, entre mis cimientos más profundos está el miedo infundido a la autoridad, el miedo a los padres, a los reyes, a los sacerdotes, a los funcionarios públicos, a los profesores, a los policías, a los militares, a los patrones; el miedo a no ser amado, el miedo a la soledad, el miedo a ser castigado, el miedo a ser excluido, el miedo a no ser alguien a los ojos de los demás, el miedo a la muerte. Son tantos que hasta yo perdí la cuenta, pero al final todos temen, todas temen y se atan a esos temores, son las muletas que no les permiten correr libremente.

Y si alguna vez llegan a vencer sus miedos entonces tengo muchas maneras de desanimarlos, tengo gobiernos que hablan de cambio y democracia, otra palabra dorada de mi capa, mientras formulan leyes que aseguran la inequidad, tengo a mis corporaciones que venden y compran dignidades, y sobre todo tengo la televisión que todos los días les dice que sólo hay una manera de vivir, una manera de ser, la mía.

También me llaman mercado, una idea que le vendieron a los explotados y explotadas, la idea de que quien trabaja duro y por mucho tiempo todo lo puede comprar, la idea de que muchas empresas vendiendo lo mismo acaban por vender barato y mejor, y la masa humana se lo creyó, como si no supiera que el único fin que yo persigo y para el cual fuí creado fue el de la explotación, por poder o por dinero, al final el mismo cuento.

¿Sabes lo que hace la mano invisible del mercado? Una gran guatuza! No la latina con el dedo gordo apretadito, la gringa, la del dedo medio largo, larguísimo y flaco como las dos torres que derribaron en la sede de mi imperio, otra fuente de ganancias y beneficios para mi gente de Wall Street.

Si, la guerra es el mejor de mis negocios, ayer fueron los comerciantes venecianos destruyendo su competencia y expandiendo sus territorios de compra y venta con las armas de los cruzados, hoy son las grandes corporaciones a la caza de petróleo en los mismos países que antes invadieron con la bandera de la Santa Iglesia. Hoy solo necesitan usar dos de las palabras que cubren mi capa: democracia y terrorismo. Si estás conmigo sos un demócrata defensor de la libertad, pero si estás en mi contra sos un terrorista amante de dictaduras.

Y me da tanta risa cuando algunos de los tuyos se ubican al otro lado de la calle y creen que me han descubierto llamándome neoliberalismo, colocándome a la derecha como si yo no lo abarcara todo, arriba y abajo, derecha e izquierda por igual, mientras más creen que están fuera más dentro están. Es admirable su capacidad de hipocresía y autoengaño, no se dan cuenta que igual aman el poder, solo que revestido con otras palabras que les suenan nuevas y revolucionarias: compañeros, compañeras, camaradas, hermanos, hermanas, pueblo y participación.

Como si las palabras pudieran materializar los cambios sociales que ellos afirman representar, la misma mierda en distinto hoyo.

Y por ahí andan también la mayoría de las organizaciones llamadas pro desarrollo social, las no gubernamentales, esas me ayudan mucho más que las corporaciones, sin ellas la presión social talvez sería tan grande por la miseria, el hambre y la desesperación que finalmente acabaría por explotar, pero gracias al aguante de las masas y los ONG que mantienen engordando a sus clientelas miserables, la verdadera revolución se vuelve apenas un sueño de opio, dormido entre canciones nostálgicas y reuniones de la izquierda intelectual, todos muy cómodos en sus oficinas climatizadas y con Internet, mientras chupan la teta de gobiernos ajenos, con impuestos ajenos, sobras que tiran unos países a otros, para que todo siga exactamente igual.

Porque como dice uno de los tuyos, la caridad sustituyó la justicia.

La verdad es que ya nadie sabe lo que hace ni porque lo hace. Ustedes ya no poseen sus propiedades, ellas las poseen a ustedes, ustedes no consumen televisión, ella los consume, ustedes no controlan al sistema, yo los controlo.

Y estoy tan seguro de esto que puedo decirte todas estas cosas con total libertad, porque sé que no veras la verdad delante de tu nariz, no respiraras la mierda de tu propia vida, no te darás cuenta de tus hábitos de consumo, no enfrentarás tus miedos, no renunciarás a tus comodidades…

Yo te conozco, porque sos parte de mí, y si no actuás ahora sólo serás uno más, una más, de una larga cadena de producción de seres humanos que solo sirven para nutrir a un sistema que creen conocer pero que no entienden en verdad...

...El sistema del Desarrollo Inhumano.

Alberto Sánchez Argüello
5124 18 Kumk´u´ 2 Tz´i´

Para ver en formato de presentacion power point ilustrado: http://www.scribd.com/doc/18789670/Monologo-del-Desarrollo-Inhumano-Alberto-Sanchez-Arguello