sábado, 21 de noviembre de 2015

LOS GARCIA -21 DE NOVIEMBRE



Encontré una cabeza de payaso. Estaba en el sótano, envuelta en una sábana, dentro de una bolsa negra. Estoy segura que es alguna especie de mensaje. Alguien sabe lo que les hice a los del catorce y dieciséis.

Saqué la libreta y comencé una lista. Escribí el nombre del vendedor de seguros que nunca saluda, ese que tiene un tic en el ojo y parece que nunca se bañara. El del pastor que vive en la planta baja, el mismo que le grita todos los días a su mujer y mira de reojo a mi hija adolescente, la mira y se saliva como perro hambriento. El de la vieja gorda del treinta y tres, la que apesta a excremento de gato. Escribí sus nombres y calculé posibilidades. Luego dejé de escribir. Todos los que viven en este condominio son unos seres asquerosos. Pudo ser cualquiera.

Necesito tiempo para pensar. Menos mal que el inútil de mi marido volvió a irse. Otro supuesto congreso fuera de la ciudad. Un par de noches atrás quiso matarme de nuevo. Intentó abrir a hachazos la puerta del baño donde me escondí, pero se asustó a mi primera cuchillada. Es un cobarde.

Él se fue y dejó el hacha. Es un poco pesada, pero creo que la puedo manejar. Volví a sacar libreta y empecé un cronograma. Serán muchas noches, pero la cabeza del payaso necesita compañía.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2015

#Wordvember DÍA 21