jueves, 30 de julio de 2009

Kame


Troncales raudos de escuetas anchuras
alturas de rodillos en tu miez singular
echuras de rantas de tu manto odisea
cualquiera que sea tu nicromante faz.

Kame bella, flamigera llama de alma sin par
estrucia en la noche de neblinas andantes
tragantes simientes de tu dulce sudor
ondea en la savia de mi esguido arrojo
tanteando en tus luces de raudo fulgor.

Me uno a tu palmas, afloro mi ser
construyendo horizontes con tu miez singular
anchuras de crestas que viven y mueren
que sienten tus ojos gitanos sapientes
argucias de tantos llantos alegres
Kame bella y blanca, alma sin par.

 

ASA 2007